Reflexiones sobre el Estado Islámico

Coronel Pedro Baños Bajo en Tribuna del País Vasco 22 noviembre 2015 Opinión

Reproducimos por su interés la larga entrevista al Coronel Pedro Baños Bajo, experto en geopolítica, efectuada el 3 de agosto de 2015 en La Tribuna del País Vasco.

¿En qué contexto surge el autodenominado Estado Islámico (EI)?

Hay que indagar en el pasado inmediato de Irak y Siria par entender los orígenes del Estado Islámico y, para ello, tendríamos que empezar por comprender lo que sucede con la invasión de Irak por parte de Estados Unidos en el año 2003.

Ese año, cuando Estados Unidos entra en Irak, se pone en marcha un proceso que descompone por completo la estructura burocrática del partido Baaz de Sadam Hussein, dominada hasta entonces por los sunitas. Debemos tener en cuenta que Irak surgió en 1919 como un estado artificial creado por los británicos que unieron a tres etnias que históricamente habían estado enfrentadas entre sí: los chiítas en el sur, los kurdos en el norte y los sunitas en el centro, en Bagdad, y en la parte occidental del territorio.

Los sunitas dominaban Irak alrededor de Sadam Hussein cuando el ejército norteamericano llegó en 2003 y les expulsó de todas las instituciones del país. Los suníes son obligados a abandonar las estructuras civiles, las fuerzas militares, los servicios de inteligencia y los órganos policiales con lo que miles de personas se marchan a la calle, sin control, con muchísima información, con dinero y con todas las armas que tenían en su vida profesional.

Y todo esto provoca una grave inestabilidad…..

En ese momento se alumbra una situación que, por un lado, presenta a todas las fuerzas de Irak empeñadas en expulsar a los americanos del país, ya que consideran que éstos son una fuerza invasora. Y, por otra parte, estalla una guerra civil sectaria y brutal –que alcanza su mayor nivel de expansión entre los años 2006 y 2007- entre los sunitas que habían sido expulsados del poder iraquí y los chiítas que, junto con los kurdos, en menor medida, se hacen con el control de las instituciones de Irak tras la entrada de los norteamericanos en Bagdad.

Estados Unidos diseña el Gobierno de Nuri al-Maliki que, además, a modo de venganza, comienza a cometer muchísimas tropelías contra los suníes que habían estado en el poder en los tiempos de Sadam Hussein. Bajo el mandato de Al-Maliki, a los sunitas se les encarcelaba sin juicio previo, se les margina de la vida política y social, y no se respeta ninguno de sus derechos más elementales.

Mientras tanto ¿qué ocurría en Siria?

Mientras todo esto ocurría en Irak, en Siria estaba vigente el gobierno autoritario de Bashar al-Asad, que éste, a su vez había heredado de su padre. Siria era, en esos momentos, un país laico y tremendamente tolerante desde el punto de vista religioso que vivía en un escenario de estabilidad y en el que convivían múltiples y diferentes creencias (yazidíes, drusos, cristianos y kurdos, entre otras) que estaban prohibidas en otros países de Oriente Medio o del Golfo.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que desde un punto de vista interno, una parte de la sociedad siria consideraba que el socialismo que preconizaba Bashar al-Asad no era lo suficientemente expansivo para las clases más desfavorecidas. Este descontento había propiciado, todavía de una forma muy latente, cierta convulsión social, que se vio incrementada porque coincidió en el tiempo con un periodo de grave sequía.

¿Cómo influyó en esta región el estallido de lo que se conoció como “Primavera Árabe, en Túnez en 2011?

En mi opinión, lo que ocurrió en Túnez en el año 2011 no tenía detrás motivaciones ideológicas o políticas, sino solamente unas reivindicaciones sociales y económicas. Por el contrario, lo que comenzará a suceder en Siria apenas unos meses después de las primeras revueltas en Túnez, de ninguna manera es algo espontáneo: se trata de un proceso absolutamente dirigido, manipulado e instrumentalizado desde el exterior.

¿Por qué? Porque, desde el punto de vista de Estados Unidos, Bahar al-Asad se había convertido en el máximo responsable de un país paria, de un país irresponsable que, según el Departamento de Estado, apoya el terrorismo, que intervenía en Líbano, que amenazaba a Israel y que apoyaba a organizaciones terroristas como Hezbolá. Además, el partido Baaz de Bashar al-Asad defendía un socialismo muy particular, marcadamente anticapitalista, panarabista y, por supuesto, enfrentado con las monarquías del Golfo, no solamente porque éstas sean sunitas sio, sobre todo, porque son rigoristas. Hay que tener en cuenta que Bashar al-Asad y su grupo étnico son alauitas (rama chiíta) que están enfrentados históricamente con los sunitas.

Es importante entender que si todos los conflictos son poliédricos y en ellos intervienen multitud de factores diferentes, el exponente máximo de esta complejidad es lo que está ocurriendo en Siria, donde se está produciendo, al mismo tiempo, un enfrentamiento religioso y un enfrentamiento geopolítico regional y mundial. No podemos olvidar que, en este contexto, Rusia, y en menor medida China, después de lo ocurrido en Libia y Egipto, trataron de poner freno a lo que consideraban un excesivo intervencionismo de Estados Unidos en la zona. En estos momentos, la única base militar que tiene Rusia en el exterior de su territorio se encuentra en el Puerto de Tartús, en Siria.

Nacimiento del autodenominado Estado Islámico (EI)

Recordemos que, en Irak, tras la invasión norteamericana de 2003, los sunitas se encontraban en lucha contra el Ejército de Estados Unidos a través de acciones terroristas, y también se encontraban enfrentados a los chiítas de Nuri al-Malifi, que les había reprimido y expulsado de los órganos de poder. Fundamentalmente, estos sunitas habían pertenecido a la policía , al Ejército o a algunos de los nueve servicios de inteligencia que tenía Sadam Hussein, y además disponían de armas, estaban muy bien preparados militarmente y, en su mayor parte, poseían una amplia experiencia de combate en Afganistán. Los sunitas más combativos y mas peligrosos para el régimen chiíta de Nuri al-Maliki habían sido encerrados arbitrariamente en múltiples prisiones iraquíes…

Permítame que le interrumpa. ¿Puede decirse, entonces, que todo comenzó en Afganistán?

Ciertamente, todos estos lodos vienen, estrictamente, de los polvos híncales que se expandieron por Afganistán.

En los primeros años ochenta del pasado siglo XX, la CIA norteamericana, el M16 del Reino unido, el ISI –el más grande de los tres servicios secretos paquistaníes- y el Mukharabarat saudí crearon, con el objetivo de expulsar a los soviéticos de este país, un grupo de extremistas y de fundamentalistas islámicos que llegó a conseguir reunir a 50.000 combatientes –muyahidines. De mas de medio centenar de países. En este escenario hace su aparición por primera vez Bin Laden, que posteriormente, en 1988, fundaría Al Qaeda.

El movimiento talibán, por su parte, surge en Afganistán, bajo el llamamiento del propio pueblo afgano, con el objetivo de expulsar a los muyahidines que, a su vez, habían conseguido expulsar a los soviéticos. Los talibán llamados por los afganos para poner orden en el desorden, el caos y la violencia impuesta por los muyahidines después de hacerse con el control del país.

Pues bien, cuando en 2011 comienzan en Siria las revueltas contra Bahar al-Asad, rápidamente se observa que los rebeldes, por sí solos, no podrán derribar al Gobierno de Damasco. Es en ese punto cuando a “alguien” se le ocurre repetir la táctica y buscar a un grupo de personas militarmente bien preparado, bien entrenado, que sea suní y que sea capaz, de un modo feroz, de expulsar del poder sirio a Bashar al-Adad. Así se crea, importando a los sunitas represaliados en Irak, el posteriormente autodenominado Estado Islámico que, en aquel momento se llamó Estado Islámico de Irak y Levante.

¿Quién es ese “alguien” detrás del Estado Islámico?

Los principales analistas independientes no dudan en afirmar que en la aparición en Siria del Estado Islámico tuvieron mucho que ver los servicios de inteligencia turcos y los países del Golfo, encabezados por Arabia Saudí que por cierto, es un país que, de forma oficial, comete actos tan execrables y horrendos como los que comete el Estado Islámico. En 2014, Arabia Saudí ejecutó, por decapitación, a casi un centenar de personas. En algunos casos por ser “responsables” de “crímenes” tan abominables como ser homosexual o cometer adulterio o brujería.

En este punto, y para darnos cuenta de esta influencia de Turquía y de las monarquías del Golfo, es importante tener en cuenta dónde surge, geográficamente, el Estado Islámico. Si nos fijamos bien, el EI empieza sus acciones en el norte de Alepo (segunda ciudad siria) porque es una zona muy próxima a Turquía en la que el servicio secreto de este país, el Milli Istihbarat Teskilati (MIT), actúa con comodidad. Por ello, la mayoría de expertos piensan que tuvieron que ser los servicios secretos turcos los que, en un primer momento, suministraron armas, apoyo y financiación del Estado Islámico. A ello se une el hecho, según lo declarado oficialmente por los principales líderes políticos europeo, de que ha sido a través de la frontera turca como han llegado la mayoría de los combatientes extranjeros –y muy especialmente los procedentes de la UE- que han ido engrasando las filas del Estado Islámico. Una cosa debemos tener clara: si el EI, incluso con la fuerza que tiene en estos momentos, no tuviera apoyo externo, no existiría. Esta es la auténtica realidad.

La estrategia militar del Estado Islámico es magnífica, está perfectamente diseñada y planificada. Quien está dirigiendo la batuta de esta gente es alguien muy experto en temas militares y estratégicos, sin olvidarse los propagandísticos. Esto es importante tenerlo en cuenta porque, en ocasiones, la imagen que llega a la opinión pública es que el Estado Islámico solamente está formado por un puñado de salvajes que se dedican a quemar y decapitar a muchísimas personas. Pero esto no es solamente así, en absoluto. Estamos hablando de la civilización más antigua del mundo. Esta gente nos lleva una ventaja de siglos en astucia, especialmente a los europeos, que nos creemos el centro del mundo y no lo somos en absoluto.

¿Dónde nace militarmente el Estado Islámico?

Como decíamos antes, ya hemos visto que en Irak se encontraba un gran número de personas despreciadas, humilladas, apartadas y, en ocasiones, encarceladas, muy preparadas militarmente. Y hemos visto que, en un momento dado, a “alguien” se le ocurre que esta gente puede ir a luchar a Siria para acabar con el régimen de Bahar al-Asad y para apoyar a unos grupos rebeldes que, desorganizados y enfrentados entre ellos, son tan bárbaros como los demás.

En ese momento, y “casualmente”, es cuando se produce la huida de la prisión de máxima seguridad más importante de Irak de un millar de combatientes suníes. A estos presos se les traslada a Siria, se les dota de armamento y se les financia con generosidad, y,, en muy poco tiempo, pasan de ser 1.000 a ser 5.000 , llevados y pagados desde muchos lugares del mundo. Fanáticos, gente marginada, mercenarios y gente con ganas de aventura, hay en todos los lugares. Si proporcionas a estas personas una bandera en la que arroparse, una idea por la que luchar y por la que morir, y además les entregas una paga, tienes un ejército formado.

Así fueron los primeros pasos del Estado Islámico. Los suníes iraquíes, tras contemplar el avance inicial del Estado Islámico en Siria vuelven a llamar a este país a parte de estos combatientes para que colaboren también en la lucha ya abierta contra el chiíta Añ-Maliki, líder del gobierno iraquí, que había comenzado a represaliar con extrema dureza las manifestaciones pacíficas producidas en Irak en el marco de las llamadas revueltas árabes. Es, de este modo, como también comie3nza la presencia, de un modo organizado, del Estado Islámico en Irak.

A partir de este punto, el EI pone en marcha una efectiva, truculenta y terrorífica campaña a través de los medios de comunicación y la redes sociales, divulgado sus decapitaciones y asesinatos, y tratando con ello de conseguir un importante efecto publicitario, que tiene varios objetivos: captar fondos, atraer nuevos combatientes, conseguir el apoyo de las poblaciones sunitas e intimidar a los ciudadanos de los países que, en esos momentos, están luchando contra ellos.

Esta actividad propagandística les funciona perfectamente, en parte por sus méritos, pero sobre todo, porque Occidente, a través de sus medios de comunicación, no deja de agrandar la imagen del Estado Islámico.

¿Por qué Youtube acoge millones de videos en los que se recogen todas y cada una de las tropelías y salvajadas del EI? ¿Por qué ocurre esto cuando si a alguien se le ocurriera, por ejemplo, colgar un video de violencia machista o de pederastia éste apenas duraría unos minutos en el canal? ¿Por qué se siguen manteniendo los montajes audiovisuales del Estado Islámico? ¿Cómo llegan estos vídeos a todas las televisiones del mundo? ¿Por qué todo ellos son distribuidos a través de Site Intelligence Group, una empresa privada de comunicación, de estudios y de análisis norteamericana? Y lo que es más importante: si asumimos que uno de los fines principales del Estado Islámico es atemorizar a los ciudadanos occidentales a través de la propaganda, y lo están consiguiendo, y si coincidimos en que, tal y como explicaba Margaret Thatcher, la publicidad es el oxígeno del que viven los terroristas, ¿ por qué los medios occidentales están proporcionando al EI este oxígeno? Esta es una de las grandes cuestiones que tendríamos que plantearnos si queremos enfrentarnos a este tema con seriedad

Más allá de la retórica que suelen utilizar los líderes de este grupo a la hora de hablar de los fines de su organización ¿cuáles sn, desde un punto de vista geopolítico, los objetivos fundamentales del EI?

Lo que llama la atención, lo que está de moda, es señalar la voluntad del Estado Islámico de conquistar el mundo, de alzarse, nuevamente, con el Califato histórico. Pero, en mi opinión, lo que busca el EI son exclusivamente objetivos locales.

En Siria, el objetivo es muy claro: expulsar del poder a Bashar al-Asad. Por cierto, no he leído todavía ningún análisis serio sobre lo que realmente significaría expulsar del poder a Bashar al-Asad y que reflexione sobre qué salvajes y extremistas se quedaría con este país en el caso de que estos ocurriera.

Siria, en manos de Bashar al-Asad, era un país socialitas que no gustaba a muchos; además, era un país nacionalista árabe, que tampoco gustaba demasiado; y por si todo esto fuera poco, estaba enfrentado a las monarquías del Golfo, que tienen subyugados a sus ciudadanos, Además Siria se había enfrentado a Israel –con quién todavía está oficialmente en guerra, pues tan sólo existe un alto el fuego, sin haberse firmado ningún acuerdo de paz- y había apoyado a Hezbollá en Líbano, país al que considera como parte de su territorio histórico. En este contexto, y en el marco de las “primaveras árabes”, Siria apareció como el enemigo a batir a nivel internacional y para ello se fomentaron, se alentaron y se financiaron las disidencias internas para acabar con Bashar al-Asad. Al mismo tiempo, Rusia por necesidades geoestratégicas (Puerto de Tartús), e Irán, por compartir creencias chiítas, comienzan a apoyar al régimen sirio, además de impedir que se repitiera la intervención que se dio en Libia.

Por otro lado, el objetivo estratégico del Estado Islámico en Irak es, sin duda, hacerse con la mayor parte de territorio pasible, con el mayor número de habitantes y con la mayor cantidad de recursos energéticos, para al menos, poder sentarse a negociar con el actual Gobierno de Al-Abadi un reparto proporcional del poder y, sobre todo, de los beneficios obtenidos por la venta del petróleo. Para presionar en este sentido, para poder negociar desde una posición de fuerza, el EI trata de quedarse con los hidrocarburos iraquíes, pero también con los recursos acuíferos de este país. Por eso, la mayor parte del terreno capturado por el EI en Irak está alrededor del río Eufrates (y en menor medida del Tigris), ya que en un país mayoritariamente árido y desértico, quien domina el agua, domina a la población, y quien domina a la población, domina el Estado.

Estos son los objetivos principales. Cierto es que el Estado Islámico se está expandiendo en una Libia descompuesta que es un caldo de cultivo ideal para este tipo de organizaciones, pero su presencia en este país desde el punto de vistas estratégico, solamente trata de distraer la atención de los que son sus objetivos fundamentales: Siria e Irak. Lo mismo puede decirse de Afganistán, donde los talibán –actualmente divididos en al menos tres fracciones principales- no permitirán su asentamiento a largo plazo en el país, por más que ahora algunas facciones minoritarias, por oponerse a las demás, haya declarado lealtad al Estado Islámico.

También parece que existen muchos grupos terroristas y milicias islamistas, a lo largo y ancho del mundo, que han mostrado “su lealtad” al Estado Islámico, pero todo estos son grupos que persiguen objetivos locales en sus respectivos ámbitos de influencia. ¿Por qué dicen que muestran fidelidad al Estado Islámicos? Porque, de esta forma, se atribuyen parte del poder propagandístico que tiene esta “marca”.

¿Es difícil acabar militarmente con el Estado Islámico?

Hay que tener en cuenta una cuestión fundamental: se dice que EI dispone de unos 50.000 combatientes, como máximo. Desde una lógica militar, estamos hablando de 50.000 combatientes que se encuentran en una de las zonas más llanas y desérticas del mundo. Y que son observados permanentemente por drones, aviones de reconocimiento y satélites que tiene una capacidad mínima de reconocimiento de 20 centímetros.

Estamos hablando, militarmente, del escenario más fácil del mundo para obtener una victoria. <¿Dónde se refugia al Estado Islámico? En el interior de las poblaciones, que es otra de las formas que, desde tiempos inmemoriales, han tenido los ejércitos de protegerse del avance enemigo. Por eso, intentar terminar con el EI de un modo muy activo provocaría muchas bajas civiles. Pero, dicho esto, ¿cómo no se ha a poder acabar con una “amenaza para el mundo”, tal y como dicen algunos, que está formada por 50.000 combatientes que, además, carecen de recursos aéreos y que tampoco tienen medio potentes de defensa antiaérea?

Si de verdad se quisiera acabar con ellos, con 50.000 hombres en un terreno desértico, sin medios aéreos y sin defensa antiaéreas, se tardaría apenas un puñado de horas. Tres divisiones acorazadas, con fuerzas especiales y apoyo aéreo y de artillería a distancia, sería suficiente. Por este motivo, a todas esas voces que dicen que el EI es poco menos que el enemigo que va a acabar con el mundo, hay que decirles que no es el caso.

¿Qué papel desempeña el control del petróleo en este escenario de conflicto multibanda?

Hay algunos análisis pretendidamente serios que afirman que el Estado Islámico obtiene, al año, entre 500 y 2.000 millones de dólares por la venta de hidrocarburos. Con relación a esto, hay que tener en cuenta que cualquier vendedor necesita, siempre, un comprador. Y, por otro lado, hay que ser conscientes de que todo el petróleo tiene su propia marca, su propio ADN. De hecho, es posible determinar de qué reserva ha salido determinada cantidad de petróleo, ya que éste nunca sale puro sino que brota contaminado por un serie de compuestos que varían dependiendo de la zona donde se encuentra el pozo. Esta traza puede seguirse.

En otro orden de cosas, para vender petróleo, en crudo o refinado, por valor de 2.000 millones de euros, hay que mantener una logística muy compleja que permita transportarlo fuera de Irak y de Siria. Como decíamos antes, estamos hablando de territorios llanos prácticamente desiertos, ¿cómo es posible que nadie pueda seguir los convoyes de camiones que sacan el petróleo de estos territorios? Y, lo más importante, ¿quién está comprando ese petróleo? Tiene que haber algunos países o algunas empresas multinacionales que estén adquiriendo este petróleo, hay que pensar que alguien se está beneficiando de estas ventas.

Entonces ¿cómo habría que acabar con el EI?

Para luchar efectivamente contra el Estado Islámico hay que intervenir sus fuentes de financiación. Las principales son las ventas de petróleo y la venta del patrimonio arqueológico de Irak y Siria.

Se calcula que el EI cuenta con unos 1.000 millones de dólares para mantener el “Estado” que quiere formar alrededor de una interpretación máxima y rigorista de las leyes islámicas, un “Estado” en el que actualmente viven entre seis y ocho millones de personas. Si se les cercena las fuentes de financiación que tienen para, de una manera u otra, mantener a estas personas, antes o después una gran parte de esta población se volverá contra ellos. El EI está obligado a gastarse, además, unos 10 millones de dólares mensuales en mantener a sus combatientes. Si en un momento dado estos combatientes dejan de cobrar su mensualidad, se marcharán.

Otra línea de actuación consiste en mantener reuniones y encuentros con los líderes tribales suníes para garantizarles que se les va a restituir en sus puestos políticos y en su estatus social y económico a cambio deque ellos mismos se encarguen de expulsar a estos combatientes.

Otra vía de trabajo pasaría por reunir seriamente a todas las partes implicadas en el conflicto (Turquía, Irán, monarquías del Golfo, Estados Unidos y Rusia, fundamentalmente) y exigirles la búsqueda inmediata de una solución a un problema que ellos, en mayor o menor medida, han creado.

En mi opinión, una intervención militar, exclusivamente, contra el EI, no es la solución. Una intervención militar excesivamente potente causaría muchas bajas civiles en Irak y en Siria. También comenzarían a surgir voces críticas en las sociedades occidentales porque comenzarían a producirse bajas en nuestras filas. Además hay que tener en cuenta algo muy importante en este mundo: su percepción de la venganza. La venganza es uno de los pilares de la sociedad musulmana. Cada vez que alguien mata a una persona de una familia, el resto de ésta se encuentra obligada a vengarse, pasen las generaciones que pasen. Por ello, y como está ocurriendo en Afganistán, una intervención militar demasiado fuerte provocaría un enquistamiento del problema.

¿Posee o tiene acceso el Estado Islámico a armas de destrucción masiva?

Lo primero que hay que definir es qué es un arma de destrucción masiva. Si entendemos por armas de destrucción masiva las armas que tienen un gran poder destructor en un breve espacio de tiempo y con consecuencias permanentes, estamos hablando entonces de medios nucleares, biológicos, químicos o radiológicos.

¿Puede hacerse el EI con armas nucleares potentes que, además, y esto es importante dispongan de su respectivo medio de lanzamiento? Creo que esto, en el momento actual, es prácticamente imposible. Una cuestión diferente es que los combatientes del EI puedan acceder a lo que se conoce como una bomba sucia, que prácticamente se puede fabricar en cualquier universidad que tenga un buen laboratorio. Pero los efectos de una bomba de este tipo son bastante limitados.

Si hablamos de armas químicas, hay que tener en cuenta que el abanico de este tipo de armamento es muy variado. Un arma química puede fabricarse prácticamente en casa. Pero de desponer de grandes cantidades de armas químicas, con sus respectivos vectores de lanzamiento, es un tema muy diferente, y yo creo que hoy es algo prácticamente imposible para el Estado Islámico.

Por otro lado, todo el mundo tiene mucho miedo a las armas biológicas porque, al final, nunca sabes si éstas se van a volver contra ti. Para tener un arma biológica, primero debes tener una vacuna contra esa arma biológica, y yo creo que es Estado Islámico no tiene esta capacidad.

En estos momentos, ¿es el Estado Islámico la principal amenaza para Occidente?

El Estado Islámico debe ocupar muchos de nuestros esfuerzos de defensa, pero nos debe preocupar lo justo y, desde luego, no nos debe obsesionar en absoluto. Hay que luchar contra el fanatismo violento y hay que luchar contra los radicalismos que pueden llegar a perjudicar seriamente a nuestras sociedades, pero lo que nos tiene que preocupar de verdad es la seguridad de los seres humanos.

Cuando hablamos de que el EI es una amenaza para Occidente, debemos concretar qué entendemos por Occidente.

Barack Obama, por ejemplo, dice que nos enfrentamos al “yihadismo global” porque esto es un problema global de todo el mundo. Es una falacia. No se pude afirmar que nos encontramos ante un problema global cuando incluso, hay países de la Unión Europea que no se siente concernidos por esta amenaza. ¿El yihadismo global es por ejemplo una amenaza para un país como Venezuela, que tiene anualmente más de 25.000 muertos por delincuencia común? ¿Qué preocupa el yihadismo global a países sudamericanos como El Salvador u Honduras, que están puestos contra las cuerdas por la presión de las maras (mafias) locales? ¿Qué vamos a decirles del yihadismo global a países como Japón o Corea del Sur? A la inmensa mayoría de los países del mundo, el yihadimo global no les afecta en absoluto.

En Europa, en mi opinión, la brecha de seguridad más importante se halla en Ucrania. No somos conscientes de lo que estamos haciendo con Rusia. ¿Hasta dónde pretendemos presionar a Rusia cuando sabemos, además, que Rusia es un país que no se va a dejar presionar? Tenemos que revisar la historia y debemos tener en cuenta la idiosincrasia de los pueblos. La situación en Ucrania es el principal reto para la seguridad que tenemos actualmente en Europa.

 

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Comentarios (2)
  1. Y en eso llega Turquía, la misma que envía hordas de emigrantes hacia Europa a través de su territorio y fronteras a golpe de silbato, la que derriba un avión ruso que bombardeaba al ISIS y uno de los pilotos es asesinado por la milicia turcómana al otro lado de la frontera, en territorio sirio.
    Por si alguien quería confirmación del lado en el que está Turquía, la misma que Obama nos quiere meter de rondón en la UR, presionando en todos los foros y alimentando resentimientos por una integración que no se va a dar.

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  2. Patricia says:

    Caña,esta vez tienen razón. De paso añado que EEUU ayudó al nacimiento del EI y que lo apoyan los grande aliados de USA,las tiránicas satrapías sanguinarias de Arabia Saudí y Emiratos,donde la represión de la “primavera árabe” se hizo con armas yankis.Israel, por su parte, apoya con bombardeos al EI cuando es combatido por el ejército sirio. Y Turquía facilita el paso del petróleo, usa las armas norte americanas para matar kurdos y rusos,apoyando de ambas maneras a EI.España está en primerísimas línea de fuego de los islamistas,luego sus amigos deben ser quienes los combaten,es decir Rusia,Siria e Irán. Y nuestros enemigos,sus complices, es decir USA,Turquía, la OTAN,Israel y los criminales déspotas del golfo aunque tengan casa y esclavos en Marbella.Sobre quién compra el petróleo al EI miren quien destrozó Iraq y es propietario de las principales petroleras.Se lo digo: Condolezza Rice,Donald Rusfield,Georges Bhus y David Rokefeller,este último dueño de la EXON y los otros repartiéndose las demás.

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