Maldito Botín

Redacción 11 septiembre 2014 Noticias
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Como era previsible, paralelamente a los pésames y condolencias del mundo oficial se han sucedido las celebraciones y expresiones de júbilo en las redes sociales.

Es lo que tienen las redes sociales.

En el fondo, las redes sociales no hacen sino reflejar de manera desenfrenada y anónima una opinión bastante general respecto a que los bancos y los banqueros son algo así como la esencia de todo mal.

Esto lo cree también mucha gente que daba su pésame a la familia Botín.

¿Pero son realmente los banqueros gente tan horrible?

O mejor dicho: ¿son realmente los bancos algo tan horrible?

Que allí donde hay bancos la vida es peor resulta bastante discutible. En las antiguas dictaduras comunistas del bloque soviético la gente no podía tener una cuenta corriente, por ejemplo. En vez de una cuenta corriente tenía una cartilla de racionamiento. Los países con un sistema financiero desarrollado no son los países en donde peor se vive, sino todo lo contario.

Históricamente asociamos la banca a la usura, pero esto es un poco como asociar los ascensores al violador del ascensor.

La realidad es que la banca moderna nace y empieza a desarrollarse en Italia y en los Países Bajos a partir del Renacimiento, siendo paralelo su desarrollo a un claro florecimiento del comercio, la riqueza, la filosofía y el arte.

A fin de cuentas, la mayor parte de las personas que se hayan alegrado por la muerte de Botín o hayan cubierto su lápida de insultos, seguramente tienen una cuenta en el banco. Insultan a Botín, pero sacan dinero de un cajero automático o pagan sus compras con una tarjeta de crédito del Santander o de cualquier otro banco.

¿Qué hace un banco, en definitiva? Pues ofrecer una serie de servicios al cliente. Guardar su dinero, facilitarle medios de pago, intermediar en operaciones de inversión, proporcionarle instrumentos de inversión, prestarle dinero…

Prácticamente todo el mundo es cliente de un banco porque le resultaría incomodísimo vivir sin los servicios que le prestan los bancos que maldice. De hecho, si alguien se empeñara, podría vivir sin utilizar los servicios de ningún banco, sólo que su vida sería mucho más incómoda.

Obviamente el banco cobra una comisión por prestar sus servicios o un interés por prestar su dinero. Igual que cualquier otra empresa que vende cualquier bien o presta cualquier servicio. Por lo demás, es probable que el margen de beneficio de los bancos sea igual o menor al de cualquier otra empresa.

En vez de pedir dinero prestado al banco usted podría pedir prestado el dinero a sus amigos. Es por ello que, bien pensado, seguramente sus amigos agradecen la existencia de los bancos.

Consideramos reprochables a los bancos porque se dedican a prestar dinero, pero cuando nos lamentamos de verdad es cuando no nos lo prestan.

Si no hubiera bancos y a usted le pidiera dinero prestado un desconocido, ¿no le pediría algún aval para garantizar que se lo puede devolver? ¿No se interesaría por sus ingresos o por cómo le puede devolver el dinero? ¿No le cobraría un interés? ¿Y por qué iba a prestarle dinero y correr un riesgo sin cobrar un interés?

Si usted tuviera que prestar dinero a un desconocido, seguramente se comportaría igual que un banco. Probablemente porque la forma de actuar de los bancos es lógica.

Al igual que todo negocio o servicio, la libre competencia lo abarata, mejora y universaliza. Si usted puede escoger entre 10 bancos, es probable que no le reclamen un interés ni unas comisiones muy elevados. Al mismo tiempo que los bancos, por ejemplo, nacieron los montepíos puestos en marcha por los Franciscanos (los montepíos fueron el antecedente de las cajas de ahorros). Se trataba de competir con los bancos para bajar los intereses, universalizar el crédito y ponerlo a disposición de las personas con menos recursos. Lo cierto es que con el tiempo los montepíos empezaron a comportarse como bancos y los bancos como montepíos. Era lógico pedir un interés y unas garantías por los préstamos, era lógico universalizar el crédito y ampliar la base de clientes.

Hablando de cajas y bancos, los botines lo han hecho mejor que los cajeros. ¿Eran más listos? ¿Eran más buenos? ¿Tenían un gen distinto? Puede ser, pero otra explicación es que banqueros como Botín eran accionistas de sus bancos, se jugaban su dinero y su patrimonio. Los cajeros no se jugaban su dinero. Es muy probable por ello que los cajeros invirtieran más alegre y desatinadamente su dinero. O más al servicio de los políticos que los ponían en el puesto, políticos que tampoco se jugaban su dinero.

¿Y qué pasa con los desahucios? ¿Alguien estaría dispuesto a prohibir totalmente los desahucios? Si se prohibieran los desahucios, ¿cuánta gente seguiría pagando su alquiler o su hipoteca? Es más, si se prohibieran los desahucios, las viviendas dejarían de servir como garantía de los créditos. Y entonces, ¿cómo se avalarían los créditos? Y si usted alquila un piso y el inquilino no le paga, ¿también prohibimos el desahucio? Por otra parte, el dinero que no devuelven los desahuciados no es dinero del banco, es el dinero que usted tiene en el banco y el banco prestó al desahuciado. Una cosa es ayudar a las personas desahuciadas sin recursos para que no se queden en la calle, cosa que tampoco es propiamente labor de los bancos, y otra muy distinta prohibir los desahucios.

A la pregunta de si los bancos son intrínsecamente perversos, por tanto, la respuesta es que no.

Los banqueros, por consiguiente, tampoco son seres intrínsecamente perversos por dirigir un banco.

Luego si lamentamos o no lamentamos la muerte Botín no será porque fuera banquero.

Obviamente los banqueros tampoco son seres intrínsecamente buenos.

La banca es un negocio y los negocios o el libre comercio se basan en el mutuo interés de las partes, no en la maldad ni en la bondad. Se puede ser negociante y buena persona, aunque no es imprescindible serlo. Ser mala persona tampoco le hará necesariamente triunfar en los negocios, o triunfar en los negocios estaría al alcance de cualquiera.

¿Qué hacemos entonces con Botín?

Pues dar el pésame a su familia, como haríamos con cualquier otra persona fallecida.

No vamos a poner la mano en el fuego por Botín.

No nos corresponde a nosotros decir si era buena o mala persona.

Ni siquiera si los que le insultan o se alegran de su muerte son muy buenas personas.

Seguro que lo son.

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Comentarios (11)
  1. zumalacarregui says:

    Un 90% de lo escrito en el artículo es inapelable, a pesar del tufo spinozista que tiene: “vivimos en el mejor de los mundos posibles”, parece decir.

    No es ni muchísimo menos la primera vez que leo en Navarra Confidencial una de estas fotocopias de los argumentos de los “corporate libertarians” de EEUU: esa gente que en toda discusión siempre está a favor de Walmart y contra la tienda familiar. A favor del banco y contra el que lo critica. A favor de British Petroleum y contra el pescador del Golfo… Esos mismos.

    Pero no quiero desviarme. El 90% es inapelable. Ahora bien, hay un 5 ó 10% de texto, muy breve en longitud, que es sin embargo erróneo. Que es falso.

    Y luego, además, hay muchas cosas que no se dicen en el texto porque, claro, no se puede hacer un tratado de banca en una entrada. Pero son cosas que es importante contar. Para contarlo todo.

    Se dice que el banco “presta su dinero”. Un poco más adelante se cuenta que el banco presta el dinero de los depositarios.

    Lo segundo es cierto. El problema es que es marginalmente cierto, porque con coeficientes de caja como los que se estilan, a veces por debajo del 1%, es imposible que los créditos estén saliendo de los capitales depositados.

    En realidad, la inmensísima mayoría de lo que se presta se crea de la nada en el momento de prestarlo.

    ¿Que no se lo creen? En serio. Hay un límite legal, que es el que impone el coeficiente de caja, pero en realidad un banco crea dinero de la nada por privilegio legal. La inmensa mayoría de lo que presta lo crea en el momento de prestar, al pulsar el botón.

    Lo que nos lleva a la primera afirmación. Al “presta su dinero”. Si tenemos en cuenta las generaciones durante las cuales el sistema ha sido éste, ¿qué dinero auténticamente propio prestan los bancos? Muy poco. Poquísimo, de hecho.

    Eso de que los bancos prestan su dinero y el de los depositarios es una cosa del siglo XV, efectivamente. Del llamado “Renacimiento”. De hecho ya por entonces empezaron a prestar más dinero del que tenían, pero sin permiso legal.

    Pero bueno, a continuación uno se dice: “es verdad, es una ilusión, pero con esta ilusión hacemos que las cosas rueden”.

    Es verdad, el problema es que la cosa no termina ahí. Porque el banco -y esto que viene es muy austríaco- crea esas masas de dinero y, lógicamente, puede disponer de él como quiera antes de que la inflación refleje la presencia de esa nueva masa monetaria.

    La palabra clave en la frase anterior es “antes”. Lo crea por privilegio legal (político) pero hace con él prácticamente lo que le da la gana. Y además cuenta con él antes de que pierda valor por la propia inflación que genera.

    Cuanto más tiempo tarde en llegarle a usted el dinero inyectado en el sistema, menos le aprovechará. Por contra, cuanto más cercano a la creación del propio dinero se encuentre usted, más beneficiado.

    ¿Y quién más cercano que el banco que lo crea?

    ¿El siguiente más cercano? No es desde luego usted, ni yo, si no esos “grandes clientes” que reciben todo tipo de tratamientos preferentes.

    Imaginen el efecto acumulativo a lo largo de décadas, generaciones, siglos.

    ¿Y no es gracioso tener que pagar enormes intereses a banqueros privados por dinero público creado de la nada?

    En cuanto a la competencia, permítaseme una carcajada. Decir que en un sistema en el que hay 10 bancos (¡hala! ¿Tántos?) hay “competencia” debe de ser un chiste. Eso es la pura definición de oligopolio. Una de las pocas cosas que ya tenía claras la, por otro lado, limitada economía neoclásica es que antes que un oligopolio privado, incluso un monopolio público con todos sus problemas es menos malo.

    Menos malo, que no bueno, ojo.

    ¿Competencia? Un ejemplo, de entre tantos: ¿ha investigado el autor en alguna ocasión las arbitrarias limitaciones, exigencias de capital inicial o las restricciones a los territorios en los que pueden operar ciertas cooperativas de crédito? Yo sí, por interés personal, no hablo por hablar. ¿Por qué esas trabas? Por decreto de la Gobernación.

    No sea que vaya a haber demasiada competencia.

    Teniendo en cuenta con quiénes están endeudados los partidos políticos es fácil de entender.

    Conociendo cómo funciona la banca moderna decir que es “privada” es un insulto a la inteligencia. Es una especie de función para-estatal realizada por oligarcas que tienen en el bolsillo a los partidos políticos.

    Y yo no soy sospechoso de Comunismo. Y el liberalismo en sus diferentes sabores, la Escuela de Chicago o la Economía Austríaca, por citar algunas cosas variadas, no me son precisamente desconocidas.

    El problema es que no hay mucho tradicionalismo católico por ahí, por mucho que se empeñe Thomas Woods o que se empeñara en su día Murray Rothbard.

    Hay que tener cuidado con el alimento intelectual que uno recibe cada día, no sea que termine contaminado hasta las cejas.

    Todos queremos que haya auténtica competencia, pero no parece que vaya a llegar pronto.

    Habría tantas cosas que mencionar… Pero bueno, para terminar de una vez: ¿y qué decir de negocios privados que actúan temerariamente a sabiendas de que sus beneficios son privados, pero sus quiebras se socializan en toda la población? ¿No es un curioso negocio privado ése que gana dinero por un privilegio legal otorgado por el poder político y que cuando yerra, transfiere sus deudas al erario público? Esto es: a usted y a mí. Deudas que pagará vía impuestos el mismo tipo que quizás ya les está pagando una hipoteca.

    Porque eso nos lleva al tema de las hipotecas. Nadie en su sano juicio prohibiría los desahucios por sistema. ¿Pero qué decir de un sistema en el que se entrega el bien que respalda el préstamo… Y se sigue teniendo la deuda? ¿Dónde está el riesgo para el que presta? En España, como a nadie se le escapa, buena parte de las hipotecas son el equivalente a venderse a sí mismo en servidumbre.

    Teniendo en cuenta todo lo anterior, no sé qué clase de derechista o de tradicionalista puede defender a la banca. A la banca real, actual, a la existente, no a una banca teórica que no existe. Esa banca teórica puede estar muy bien, pero no es la banca realmente existente.

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  2. A mi lo que más me ha asustado, que no sorprendido, es el odio que destila la izquierda a todo lo que no sea de estricta obediencia marxista. Se han lanzado todos como hienas a por un trozo del cadáver mediático, de la Tal Talegón, a las monjas impiadosas del Kirchnerismo y el nazionalismo, pasando por la piara de comunistas al presupuesto.
    Si esto hacen ahora, calculando lo que hicieron con el Prestige preludio del 11 y 13M, me temo que las próximas elecciones serán dirimidas por la rotura de urnas y la elección de alcaldes por la turba, es lo que nos espera.
    Mi consejo gratuito para Mariano es:
    el 9 de Noviembre, cambia el curso que nos lleva otra vez a la guerra civil, da un toque y deja claro la supremacía de la Ley sobre la turba, aplica el 155 con tranquilidad, y disuelve la Generalidad hasa dentro de 4 años y medio. Si necesitas ayuda de gentes como Esperanza Aguirre, pídela, siempre han tenido claras las ideas, y que había que dar la Batalla de las Ideas.

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  3. el liberal navarro says:

    Para mí ha muerto un pasiego ido a mas, buen conocedor de su tienduca y del pueblo donde la tenía, España, un gran empresario y un gran valedor de sí mismo y de sus accionistas.

    Mostrar jubilo por una muerte…

    Tampoco entiendo demasiado expresiones del lado contrario, como la mamarrachada de Rajoy de que “se va un gran embajador de la Marca España”.

    Enterraremos a Botín en un ataúd de color banco Santander (rojo-anaranajdo), como él hubiera querido, para crear cultura corporativa hasta el final, pondremos a Ana Patricia de presidenta y la vida seguirá.

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  4. director says:

    Estimado Zumalacárregui
    Francamente interesante su artículo Con el que coincidimos al 95% .
    Por supuesto que el dinero que se presta NO es del banco sino de depositantes y “ex nihilo” , en eso estamos más cerca de la escuela austriaca aunque hoy el asunto era otro (un concepto más general sobre la banca).
    Cierto lo del oligopolio como usted dice.
    Cierto y coincidimos en que existiendo garantía real aceptada x el banco en un valor “suficiente” es un abuso rayano la servidumbre la garantía personal.
    Le agradecería nos escriba al correo director@navarracondencial.com porque nos gustaría contar con su pluma .

    Gracias por sus agudas observaciones

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  5. soyamaiur says:

    Yo creo que no es tanto Botín el banquero el que ha recabado las iras de las redes sociales, en concreto de Twitter. Es Botín el sponsor del pp, del psoe, de ciu, de los sindicatos y de esa universidad pública que cada día da más lástima. Ese Botín que estaba por encima del Estado de Derecho porque los agentes que deben de conformar el Estado de Derecho se dedican a prostituirlo.
    El corruptor y los corruptos. El uno sin el otro no existe. Pero al primero deben ser los segundos los que lo noqueen.

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  6. ultzama says:

    me quito el sombrero por el comentario de Zumalacarregui,y darle tooooooooooda la razón,y como no,también me quito el sombrero con Director por reconocerselo.

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  7. Carlos says:

    Leyendo aportaciones como la de Zumalacárregui tiene uno la impresión de que todo está por descubrirse en este mundillo de los foros anónimos. Muchas gracias.

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  8. clarete 2011 says:

    Yo también felicito a Zumalacárregui por su comentario (se le nota que sabe de lo que habla, y eso es de agradecer) y estoy de acuerdo con él en muchísimos aspectos. No obstante, permítame alguna matización:

    Lo mismo que hace la banca privada al “crear” el dinero sobre la marcha y sin respaldo de coeficiente de caja, hacen los bancos centrales (el BCE o la Reserva Federal) cuando inyecta capital al sistema financiero (la famosa manivela de hacer billetes). Para corregir esa práctica pienso que tendríamos que volver al patrón oro (cosa que, según creo, coincide también con la ortodoxia liberal).

    Con respecto al tema de las hipotecas, los bancos españoles también ofrecen préstamos hipotecarios con el único respaldo del bien hipotecado, ahora bien, esos préstamos son más caros porque existe el riesgo de que el bien puesto en garantía se devalúe, como ha ocurrido en el caso de las viviendas. En EEUU todos los préstamos son de ese tipo, pero ya digo que son más caros.

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  9. CBS says:

    A Editorial: 1.”La banca es un negocio y los negocios o el libre comercio se basan en el mutuo interés de las partes, no en la maldad ni en la bondad. Se puede ser negociante y buena persona, aunque no es imprescindible serlo. Ser mala persona tampoco le hará necesariamente triunfar en los negocios, o triunfar en los negocios estaría al alcance de cualquiera. (…)
    2. No nos corresponde a nosotros decir (…) si los que le insultan o se alegran de su muerte son muy buenas personas. Seguro que lo son.”
    Desde mi punto de vista estos son dos puntos débiles del escrito editorial. Porque si una persona insulta o se alegra de la muerte de otra, no veo la bondad por ninguna parte. Y en cuanto al negociante: El ser buena o mala persona debería ocupar las 24 horas del día, serlo en los negocios, serlo en la vida familiar, social, política… No debe haber compartimentos estancos. Y no hablo para nada del Sr. Botín (q.e.p.d.) hablo de la sociedad en general y sus diversos estamentos, así nos va, ¿o es que la corrupción y las malas artes solo están en las esferas mas altas? Aquí si podría decir aquello de “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Y en los negocios y en todo, por qué no tenemos en cuenta la regla de oro: “no hagas a los demás lo que no quieras para ti”. Otro gallo nos cantaría.
    ¡Hay tanto egoísmo y prepotencia!… en las comunidades de vecinos, por ejemplo. Decimos de los políticos, de los banqueros… y ¿qué hacemos cada uno en el ámbito en el que nos movemos? Intentemos la bondad las 24 horas del día, que no significa ser tontos. ¿Y si probáramos?

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  10. Ispan says:

    Muy interesante la entrada y excelente el comentario del Sr. Zumalacarregui La verdad que me he dado cuenta que de bancos sabía muy poco. Además tal vez por herencia paterna tengo horror a firmar una letra de cambio y que no pudiera pagarla, porque hay que hacer honor a lo que se firma. Ya sin ánimo de pedantería , tal vez me equivoque , el cierto tufo no sería mejor “ leibniziano”( perdone el palabro). Por último , para el que fallece los insultos sobran y cabría preguntarse sobre la altura moral de quien los lanza , por lo demás ya Botín está pasando por un tribunal que no se equivoca.

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  11. navarrisimo says:

    Sinceramente,una persona que ha creado más puestos de trabajo que El Corte Inglés,que esta ayudando con becas Santander con un porrón de dinero,a ir a la universidad a chavales que se lo merecen por notas pero sin recursos familiares.Ademas hay miles de participaciones del Santander en fundaciones culturales,ongs,etc.Solo por ello,bendito Botín…

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