¿Y si Lourdes Goicoechea tenía razón al cuestionar a Idoya Nieves?

Redacción 12 junio 2014 Noticias
Imagen de ¿Y si Lourdes Goicoechea tenía razón al cuestionar a Idoya Nieves?

 .

Ha pasado poco tiempo aún desde aquel “pacto del mercado” en el que nacionalistas y socialistas en el que, teniendo como escenario el almacén del bar del Parlamento, pactaron las conclusiones de la comisión de investigación contra Yolanda Barcina y Nieves Goicoechea. El propio concepto de pactar las conclusiones, según propia confesión de los pactantes, pone ya de relieve lo irregular del pacto. ¿Las conclusiones eran las que eran o acaso se podían haber pactado otras? Y si las conclusiones, como la verdad, sólo podían ser unas, ¿qué sentido tenía un pacto sobre ellas?

A este respecto todos recordamos que algunos de los pactantes decían que no se había encontrado corrupción para luego pactar que sí la había habido.

En cuanto a lo que se intentó vender como corrupción para justificar una moción de censura, interesa recordar hoy que una de esas actuaciones hipotéticamente corruptas fuera el hecho de que la consejera discutiera la aplicación de ciertos criterios fiscales contra la Universidad de Navarra.

En concreto, en 2012 se produce un súbito cambio de criterio en la Hacienda de Navarra y, además, ese cambio de criterio se produce justamente cuando ya se ha introducido un cambio legal para que lo que venía siendo el criterio tradicionalmente seguido pase a ser norma legal. El súbito cambio de criterio, además, se aplica con carácter retroactivo y sólo contra la UNAV.

Aunque más bien la discusión sería si hay una discriminación o incluso una persecución o no, los parlamentarios de la oposición hablaron de trato de favor y lo fundamentaron sobre todo en la afirmación de que, si Hacienda le reclamaba algo a alguien, los gestores públicos no pueden sino estar de parte de Hacienda. Es decir, que si Hacienda le reclama dinero a alguien el deber de los consejeros es estar del lado de Hacienda, porque el gobierno no puede renunciar a ningún ingreso público. No puede ser que un miembro del gobierno, en una discusión entre Hacienda y una empresa sobre lo que tiene que pagar esa empresa, se ponga del lado de la empresa en vez del lado de Hacienda. Lo cual, dicho así, pudo sonar hasta razonable.

El problema es que ayer podíamos encontrar en la prensa la noticia de que Hacienda pierde una de cada dos reclamaciones en los tribunales.

El dato lo ofrecen  los propios técnicos de Hacienda  de Gestha, citando la Memoria Anual de los Tribunales Económico Administrativos y denunciando la “voracidad tributaria” de las Administraciones Públicas.

Con este dato en la cabeza, ahora podemos replantearnos si era verdad o no que el buen consejero es el que a todo lo que dice Hacienda dice que sí. Porque, ¿qué sería más eficiente y permitiría ganar más dinero a la administración y pagar menos al contribuyente? ¿Qué Hacienda sólo reclamara cuando tiene razón o que reclame el doble de veces de las que tiene razón?

Obviamente para el contribuyente y para la propia administración es mejor que Hacienda sólo reclame cuando tiene razón.

La otra mitad de reclamaciones injustas sólo significa que hay que doblar inútilmente el gasto en inspectores, abogados, funcionarios, jueces, medios materiales y procedimientos.

Por consiguiente, no sólo es razonable sino incluso su deber que el consejero o la consejera de Hacienda exprese si lo cree conveniente sus dudas razonables a los técnicos de Hacienda.

El ideal, evidentemente, sería que Hacienda sólo reclamara cuando tuviera razón. Reclamar el doble de las veces que se tiene razón no sólo indica la existencia de la voracidad recaudatoria que se denuncia, sino que implica unos costes que al final significan recaudar menos que si sólo se pleiteara lo justo.

Goicoechea no sólo podía discutir, sino que hasta podía tener razón

Por último, cabe recordar también que la Universidad de Navarra llevó su caso a los tribunales. Que la consejera podía discutir con los técnicos, la mitad de las veces con razón, queda fuera de toda duda. Lo único que queda ahora por saber es si la Justicia decide que la reclamación de Hacienda en este caso era de la mitad buena o de la mitad injusta. Cosa que poco importaba a los promotores de la moción de censura, que a estas alturas ya se imaginaban en el poder y poco les podía importar entonces lo que dijera a toro pasado la Justicia.

Más allá del caso Idoya Nieves, los contribuyentes tenemos derecho tanto a no ser reclamados el doble de veces de las que merecemos como a no pagar el coste de semejante sobreactuación injusta.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (20 votos, media: 4,00 de 5)
Cargando...
Comentarios (2)
  1. wallace says:

    Ciertamente a la administración reclamar y pleitear le sale gratis,ya que como dijo una ilustre socilalista “el dinero público no es de nadie”,todo lo contrario que a los ciudadanos que tienen que pagar de su bolsillo su defensa.De todos modos la solución es sencilla,responsabilidad personal para funcionarios y políticos.

    ¿Te gusta? Thumb up 0 Thumb down 0

  2. Y que esa responsabilidas amigo Wallace, sea por efecto y por defecto, que si un funcionario detecta grandes acumulaciones dinerarias injustificadas en un político, sea el Moscoso de turno por poner un ejemplo, y NO hace nada, que lo pague.
    E igualmente, si ese funcionario tiene medios para descubrir a ese político cresamente enriquecido, y NO hace nada, que lo pague también.
    Cuántas sorpresas nos íbamos a llevar.
    Cuántas magnas cabezas iban a rodar.
    En el PSOE, que ya están medio escabechinados por méritos propios, en el escalafón se iba a subir muy rápidamente….

    ¿Te gusta? Thumb up 0 Thumb down 0

Encuestas

¿Qué nota le pondría usted a la gestión de Chivite en este primer año de gobierno?

Ver resultados

Cargando ... Cargando ...
Publicidad

El baúl de los recuerdos

Esta noticia la publicamos el 23 de octubre de 2015