Partidos políticos y homofobia

Carlos Moreno 13 febrero 2014 Opinión
El pasado 27 de enero, a iniciativa de los Socialistas de Navarra y con los votos a favor de Izquierda-Ezkerra, Bildu y Aralar-NaBai, el Parlamento de Navarra aprobó una declaración de reprobación de unas palabras del Cardenal Fernando Sebastián. El Cardenal había afirmado, entre otras cosas, que la homosexualidad es “una manera deficiente de manifestar la sexualidad, porque ésta tiene una estructura y un fin, que es la procreación”.

Con ocasión de esta reprobación, quisiera compartir la siguiente reflexión. La declaración parlamentaria afirma que las palabras del prelado suponen una falta de respeto “hacia todas aquellas personas que viven y sienten una orientación sexual determinada”. A parte de poner de manifiesto que el prelado no se refirió a las personas homosexuales -sino al ejercicio de la homosexualidad- y de que habló de “acogida y afecto” hacia las mismas, me parece importante apelar al relativismo moral de la reprobación parlamentaria.

Según se desprende del texto, todas las orientaciones sexuales serían legítimas por el hecho de ser vividas o sentidas por una persona. Si esto fuera así, no cabría una valoración moral de la conducta sexual, no habría ética sexual. De esta forma, también habría que aceptar el maltrato a los homosexuales por el hecho de que hay personas que sienten o viven así. Sería una “orientación sexual determinada” más. Por tanto, es evidente que no se puede invocar una libertad sexual sin límites en nombre del respeto a las personas. El relativismo, el “todo vale”, es incompatible con los derechos de la persona. Paradójicamente, es el argumento que utilizan quienes más hablan de los derechos de los homosexuales. También nuestros políticos. ¿Estamos ante una nueva tiranía?

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Comentarios (1)
  1. Magister says:

    Sí es una tiranía y la demagogia barata de lo políticamente correcto. Para el propio Freud, gran maestro del mayo del 68 y de toda la progresía, no existe la culpa moral. ¿Cómo condenar entonces la discriminación de los homosexuales o de quien sea? Si no hay bien ni mal, todo está permitido. Lo dicho: la demagogia barata e hipócrita de los poderes de este mundo.

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