El porqué de los recortes y la tiranía de los mercados. Explicación para indignados.

Redacción 14 mayo 2012 Noticias
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Para oponerse a lo recortes hay que partir de la base de que podría no haber recortes. Es decir, que los recortes son voluntarios. Es lo que ha afirmado Patxi López en las últimas horas y la deriva actual del PSOE. Si el principal partido de la oposición repite una y otra vez que los recortes son innecesarios, voluntarios y además perjudiciales, es lógico que se generen dudas en una parte de la población. Es necesaria por tanto una explicación.

La burbuja económica creaba ingresos fiscales que ya no existen

Existe un consenso general en que la economía española ha vivido una burbuja en los últimos años. Es fácil entender que esa burbuja económica también generaba una burbuja de ingresos fiscales al estado. Al explosionar la burbuja y hundirse con ella la economía, también se han hundido los ingresos fiscales del estado. He aquí una ilustración gráfica del hundimiento de los ingresos fiscales en Navarra. Si el gobierno recauda menos, tiene que gastar menos. Este desplome demuestra que los recortes no son voluntarios ni ideológicos. El gobierno no puede gastar como en 2007 porque no ingresa como en 2007. De hecho el agujero entre ingresos y gastos es inmenso. Hay que recortar porque no hay dinero ni forma realista de conseguirlo.

“Las personas antes que la deuda, no a la tiranía de los mercados”

El pasado sábado el 15M se manifestaba indignado en Pamplona bajo el lema “Las personas antes que la deuda, no a la tiranía de los mercados”. Los manifestantes mostrarían alguna coherencia sólo si estuvieran en contra de la deuda. La alternativa a no tener jamás la obligación (la “tiranía”) de devolver el dinero prestado es no pedir nunca un préstamo. Pero nadie recuerda al 15M manifestándose contra el endeudamiento y el gasto o a favor del equilibrio presupuestario. ¿Cuál es de hecho la alternativa del 15M a los recortes? Más endeudamiento y más gasto. El problema es que el endeudamiento y el gasto no son la solución, sino la causa de que estemos como estamos.

Los mercados no son buenos ni malos, pero no prestan dinero si no confían en que se les devuelva

Ya hemos visto que tenemos un enorme desfase entre los que gastamos y lo que ingresamos. Es por eso por lo que nadie nos presta más dinero. Cuando uno gasta mucho más de lo que ingresa empieza a ser poco creíble que pueda pagar lo que se le presta. Sólo nos presta algo de dinero el Banco Central Europeo porque sigue criterios políticos y no criterios económicos. A cambio, nos impone condiciones para equilibrar ingresos y gastos. Es por eso que no podemos gastar más. Porque ni tenemos ingresos para gastar más ni nadie nos presta para gastar más. Lo único que podemos hacer es recortar o quebrar. Los ingresos que recaudaba el estado cuando la economía española experimentaba una burbuja ni están ni van a volver ya.

Las personas antes que las subvenciones

Volviendo del revés el lema de los indignados, podríamos decir que a pesar de los recortes sigue habiendo muchísimos gastos innecesarios. La semana pasada, el PP rechazó (alegando razones de procedimiento para hacerlo) la propuesta de UPyD de suprimir la partida de los Presupuestos dedicada a los servicios de traducción simultánea del Senado (350.000 euros) y destinarla a las fundaciones sin hogar y a las necesidades que puedan presentarse en los diferentes ministerios. Yendo un poco más lejos, se podría cuestionar la funcionalidad del propio Senado. Por no hablar de las televisiones autonómicas o las subvenciones a partidos y sindicatos. El estado gasta miles de millones de euros en políticas de “igualdad”, ideología de género y programas de formación afectivo-sexual. También en deporte, guiñoles, cursillos de baile o clases de relajación a través de los ayuntamientos y las partidas de juventud, deporte y cultura. Miles y miles de personas reciben subvenciones en este país por hacer teatro en más de una de las posibles acepciones del término. Antes de recortar la la Sanidad o subir impuestos no se ha suprimido por completo todo esto.

Los tabúes políticos antes que las personas

Asumiendo que ya no hubiera nada que pudiera ser recortado y que el estado no ofreciera a la población más que los servicios absolutamente esenciales, aún quedaría por reflexionar si esos servicios absolutamente esenciales no hay un modo más barato de universalizarlos que teniendo que prestarlos directamente el estado. Si los colegios concertados son más baratos que los públicos, ¿por qué no son todos los colegios concertados? ¿Por qué no el cheque escolar como alternativa al modelo actual o al concertado? Si podemos ofrecer el mismo servicio al mismo precio (incluso mejor servicio), entonces también estamos poniendo delante de las personas a los tabúes políticos. Al parecer nadie se indigna demasiado contra esto.

La población que sufre los no recortes y el exceso de gasto

Desde el comienzo de este análisis ha quedado claro, recaudación en mano, que los recortes no son ideológicos sino obligatorios. Otra cosa sería seguramente sería esperar demasiado de este gobierno (no especificamos cuál). En cambio, acabamos comprobando que gran parte del gasto sí que resulta innecesario, discutible e ideológico. Queda entonces por reivindicar a la gran mayoría silenciosa que lo que sufre son los no-recortes y el gasto. Si se recorta un servicio y hacen falta menos empleados públicos es fácil visualizar a estos perjudicados, que además se manifiestan y hacen ostensible su enfado. Lo que no es tan ostensible es la masa de población que paga por servicios prescindibles o que podrían costar menos si prestaran de otro modo. Esta masa de población ve cómo su salario se evapora y cómo suben sus impuestos lo que además gripa el motor de la economía. En cierto modo, muchos de ellos son los indignados que pagan a los indignados. Por cierto, unos y otros indignados votaron el 20 de noviembre y ese mismo día por la noche ya supimos el resultado democrático. El 15M ya ha pasado por las urnas y ya ha medido su respaldo democrático. Por lo visto son ellos quienes no nos representan demasiado.

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Comentarios (6)
  1. Yo animo a todos los del 15M a que, parafraseando y bordeando a Kennedy, no pidan que el estado se endeude por ellos, sino que ellos se endeuden por el estado. Para hacer crecer keynesianamente la economía, se vayan a un banco, aquí o en extranjero, saquen todos sus ahorros, empeñen las joyas de la abuela, requetehipotequen su casa, y se lo gadyen alegremente para relanzar la economía….
    ….Ah, que no hay eggs.
    ……Ah, que mejor el dinero público, que es de “naidie”.
    Jo***se que tropa.

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  2. Ogeretal says:

    Mi 15M fue una utopía, un maravilloso sueño que duro un emifero instante, nada más. Estamos en una sociedad de hombres con muy diferentes intereses y mi indignación, que aún perdura, nada o muy poco tiene que ver con la indignación de los que se han manifestado estos dias.

    Yo estoy indignado por que las personas que nos gobiernan no saben que es mejor ponerse rojo una vez que quinientas colorado. Yo estoy indignado por que cuando hay que tomar decisiones muy traumaticas, cuanto antes se hagan mejor. Yo estoy indignado por que todavía, y con la que esta cayendo, hay muchas partes gangrenadadas del enfermo que ni siquiera han sido diagnosticadas. Yo estoy indignado por que el 98% de la gente no sabe y/o no quiere entender nuestra realidad. Yo estoy indignado por que a pesar de haber pasado dos mil años todavia seguimos con la estrategia del pan y circo, estrategia que funciona muy muy bien para los gobernantes, especialmente aquellos que no saben por donde les dan. Yo estoy indignado por que en este sistema se puede hacer de todo y desaparecer como si no haya pasado nada dejando las responsabilidades economicas a los siguientes mientras que las politicas (osease aire) se asumen.

    En fin, estoy indignado por que nadie da un puñetazo en la mesa y hace lo que hay que hacer para volver a estar donde nos corresponde

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  3. librestador says:

    A ver cuando el personal se da cuenta de que “Los Mercados” en realidad somos todos y cada uno de nosotros.

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  4. albret says:

    como suelen decir a base de repetir una mentira alguno acaba creyendo que es verdad, veo que la constante repetición de que debemos sufrir estos recortes en el gasto está haciendo mella en algunos sectores de la opinión. Desde luego que el gasto no es malo en sí mismo si se realiza con criterio y desde luego que estamos en esta situación por no tener unos gobernantes que sepan priorizar lo importante para la sociedad en lugar de lo importante para ellos

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  5. librestador says:

    El gasto público es malo en sí mismo porque es imposible realizarlo con criterio, y es imposible hacerlo con criterio porque nadie tiene información suficiente para poder hacerlo bien, y nadie tiene esa información porque esa información no existe.

    Cada vez que los políticos intervienen en economía fracasan. Si intervienen mucho es un desastre, véase el socialismo real, y si intervienen menos tenemos las crisis cíclicas de la socialdemocracia/estado del bienestar.

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  6. Anton Pirulero says:

    A continuación les expongo una propuesta para reducir gasto. El dinero público es como un bote. Lo ponemos entre todos para ir pagando gastos. En este caso, en vez de para salir de copas, o pagar las vacaciones, lo ponemos para pagar el Estado y que nos preste una serie de servicios.

    Partiendo de la base inevitable de que el bote te impulsa a gastar más, porque ves que el de al lado se ha pedido lo más caro del menú, y tú no vas a ser menos, no es menos verdad que cuando ponemos un bote entre amigos, se suele dejar claro en qué se va a gastar y en qué no. Por ejemplo, el tabaco lo paga cada uno de su bolsillo, o el taxi de vuelta a casa, corre de la cuenta del que lo pide.

    Bueno, pues con el Estado, incluso admitiendo que es casi inevitable gastar más de lo necesario cuando el dinero no es de nadie, no es menos verdad que no tenemos ningún control a la hora de decidir en qué no se puede gastar y qué se paga cada uno. El único mínimo control es un votito cada 4 años en el que no decidimos nada de esto.

    Así pues, ya que hacemos la declaración cada año, y ya nos han faclitado el medio de poner una X para algunos gastos (véase la Iglesia), por qué no ponemos una lista de 40X. Pago a Partidos, a sindicatos, a televisiones, al cine, al teatro, a la cultura, a los traductores…

    Con lo que se recaude de aquel que lo quiera pagar, hasta donde se llegue, y lo demás a recortar. No sería esto más democrático? Quizá alguno diga que la gente no sabe lo que le conviene y entonces marcarían que no a casi todo para ahorrar… vaya! qué gran idea no? Además, por esa teoría, tampoco podría la gente votar a un partido, porque no saben lo que les conviene… Qué perversa la democracia. Y que inexistente en muchos aspectos…

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Esta noticia la publicamos el 6 de junio de 2014