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Historia de los papas

Javier Horno 5 Abril 2017
Imagen de Historia de los papas

 

Historia de los papas

(John W. O’Malley, SJ1)

Hace no mucho me llam贸 la atenci贸n la portada de un libro de la editorial Sal Terrae, esos libros de colores azulinos un tanto atrevidos, situado estrat茅gicamente a la entrada de una librer铆a. Trento. 驴Qu茅 pas贸 en el Concilio? rezaba la portada, una buena versi贸n para Trent and All That (‘Trento y todo eso’, literalmente), obra de un jesuita estadounidense, el padre John W. O’Malley, del que nunca hab铆a o铆do hablar. Yo no sab铆a tampoco gran cosa sobre el Concilio de Trento y el t铆tulo me picaba la curiosidad. Si alguien se hac铆a esa pregunta era que, evidentemente, en Trento ocurrieron cosas m谩s interesantes que un 鈥渟imple鈥 contestar a Lutero, una Contrarreforma a la Reforma.

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Empezar茅 advirtiendo que un libro me llev贸 a otro, y a los d铆as encargu茅 la Historia de los papas que hoy traigo aqu铆. Dud茅 entre cu谩l elegir para hacer la recomendaci贸n, mientras ya estaba encargando un tercer libro sobre los primeros jesuitas del mismo autor. Tanto monta monta tanto. Uno se hace incondicional del padre O’Malley, un aut茅ntico novelista. Sus maneras anglosajonas hacen pensar en el Sherlock Holmes del bueno de Conan Doyle: selecciona los datos fundamentales y de ah铆 deduce una cr贸nica de lo que pas贸 con ret贸rica escueta y una buena dosis de iron铆a. Pero no hay superficialidad: si acaso, O’Malley te deja con las ganas de saber m谩s, porque a la vez que ilustra deja muy claro que la historia es compleja y no se agota con un tomo.

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La Historia de los papas se basa en unas conferencias que imparti贸 sobre el asunto y que retoc贸 pensando en un lector no especialista. Yo, despu茅s de leer esta obra, le pedir铆a a O’Malley lo que la vieja canci贸n: Todos queremos m谩s. Los libros de O’Malley (que nadie me recomend贸 nunca, no entiendo por qu茅) se podr铆an llevar a la playa y el lector se quemar谩 si no se da mucha crema protectora. Las mareas suben y bajan mientras se lee a O’Malley, y uno se admira sin marearse de que la Historia sea tan compleja, tan humana, tan miserable y tan grandiosa a la vez.

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Hace unos d铆as hablaba en una fiesta de cumplea帽os con algunas gentes creyentes 鈥渃omprometidos鈥: personas que hacen retiros, tienen un acompa帽ante espiritual, leen las Escrituras. Hablamos de la Revelaci贸n, ah铆 es nada. Yo les sermone茅 un poco fr铆vola y osadamente: que est谩 muy bien eso de que la fe ha de encarnarse en cada uno, pero que habr铆a que encarnar m谩s la fe en la Historia. Porque si no, no se entiende del todo de d贸nde venimos ni a d贸nde podr铆amos ir; y porque la humildad es un don dif铆cil de entender, hasta por el m谩s humilde. A m铆 me dijeron lo suyo, no se vayan ustedes a creer, y con mucha raz贸n.

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Hablo de humildad porque hasta los mejores cristianos que conozco (que son estos amigos de los que hablaba antes) no est谩n libres del pecado de la soberbia (aunque mis amigos, naturalmente, se liberan a menudo de ella, gracias -literalmente- a Dios). La soberbia del siglo XXI es pensar que los tiempos pasados fueron siempre carcas, y que aunque los disculpamos con eso de que hay que entender cada 茅poca en su contexto, no deja de haber en esta disculpa un deje de superioridad. La gran soberbia de nuestra 茅poca es pensar que antes de que se descubrieran los ordenadores y la libertad sexual la sociedad era bastante atrasada y oscura. Puede que fuera carca, pero no mucho m谩s que ahora. O’Malley transmite una sana idea de que en todo caso los papas (que de esto trata su libro) han sido de carne y hueso. Dicho en castellano (O’Malley escribe, obviamente, en ingl茅s):

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La historia de los papas no siempre es 鈥渂onita鈥. Los papas eran seres humanos. Incluso los santos que ha habido entre ellos ten铆an su lado oscuro. Aunque algunos han sido reprensibles desde cualquier punto de vista, en su mayor铆a se han esforzado por llevar una vida como es debido, de acuerdo con sus posibilidades. Pero sus debilidades resultaban obvias, dadas las responsabilidades que pesaban sobre ellos.

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Dudo de que O’Malley se sienta un perfecto humilde, pero escribe bien y… no parece que lo sepa. Su manera de relatar es inteligible y discretamente acad茅mica, nunca vulgar y siempre exenta de alarde vano. El lector se siente tratado inteligentemente, y encima, se lo pasa de miedo. O’Malley tiene un sentido com煤n b谩rbaro como pedagogo (no se puede explicar m谩s con menos), como historiador transmite un sincero af谩n de ecuanimidad, y tiene momentos en que uno aparta la vista de la p谩gina y exclama para s铆 鈥渜u茅 cachondo es este t铆o鈥. Iron铆a pura, una especie de humor cervantino anglosaj贸n, de esos que parece que no dice pero de repente ves que es muy gracioso y te sonr铆es. Me resisto a copiar nada m谩s, porque no me gusta sacar las citas de su contexto. El buen humor necesita de un contexto; el resto son los mon贸logos de Telecinco, y yo aqu铆 he venido a hablar de mi libro, es un decir, el libro de O’Malley, un libro entero que ha de leerse de pe a pa.

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Habr谩 quien desconf铆e de esta historia de la Iglesia: un cura, al fin y al cabo, no dejar谩 de echar agua bendita o barrer para casa por mucho que sea un historiador de reconocido prestigio como John W. O’Malley, bien cargado de honores y con sillones en dos grandes academias. Denle una oportunidad. Al fin y al cabo, de los papas la mayor parte de la gente tenemos ideas m谩s bien vagas y muchos t贸picos. La p谩gina con que arranca el cap铆tulo de los papas del Renacimiento, por ejemplo, es brillante: parte de algo que por sabido a menudo no es valorado: a pesar de los pesares, los papas del Renacimiento fueron unos mecenas de las artes como no ha habido cosa igual. Luego viene el porqu茅 de cada uno, los distintos caracteres, lo diferente que pueden ser dos papas sucesivos en el tiempo y la de veces que, de repente, a un monje que viv铆a muy tranquilamente ajeno a lo que hoy llamar铆amos 鈥淰aticano鈥 le llamaban a la puerta de su monasterio para decirle que ya se pod铆a preparar para ser papa, chaf谩ndole as铆 la 鈥渏ubilaci贸n鈥. En esta historia de los papas no dejan de contarse historias tremendas, que resultar铆an muy del gusto de los g贸ticos del siglo XXI; que por cierto, en panorama tan apasionante no son siempre las m谩s interesantes. Barriendo para la patria, ah铆 tenemos el ejemplo de Benedicto XIII. Un personaje del siglo XIV apasionante, como apasionante es la historia del cisma que protagoniz贸 (茅l s贸lo no), en un momento en que tres personas llegaron a ostentar a la vez el t铆tulo de papas. Pues Benedicto XIII se llamaba Pedro de Luna, nacido aqu铆 al lado, en Illueca, al otro lado del Moncayo si viajamos desde la capital de Navarra Confidencial.

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Lo cual lleva a acordarme de una an茅cdota. Me sucedi贸 en una ocasi贸n en que visit茅 el castillo de la familia Luna, ampliamente restaurado. La noche anterior cay贸 una ruidosa tormenta. En la visita guiada se nos anunci贸 que a causa del temporal se hab铆a estropeado el v铆deo, un v铆deo sobre el intr茅pido aragon茅s con el que se ilustraba a los turistas. Nos 铆bamos a quedar sin saber las peripecias del papa Luna. Pero la gu铆a nos consol贸 as铆:

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-Bueno, de todas maneras yo les puedo contar lo que pas贸, el v铆deo tampoco cuenta gran cosa: el papa Luna vivi贸 en el siglo catorce; y en esa 茅poca todos quer铆an ser papas, y Benedicto XIII consigui贸 ser papa y se muri贸 empe帽ado en que el papa era 茅l, por eso decimos que uno que es muy cabezota sigue en sus trec茅.

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鈥淭rec茅鈥, con acento en la 煤ltima 鈥渆鈥, que es como se dice en la antigua provincia de Calatayud.

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Yo, que entonces era un poco pedante escrib铆 una queja por informaci贸n tan desva铆da a la correspondiente Oficina de Turismo. Me contestaron muy amablemente que sent铆an que la visita no hubiera sido de mi agrado, y me invitaban a otra visita cuando quisiera. Desde aqu铆 pido disculpas a la gu铆a, que hizo lo que pudo. Yo no hab铆a le铆do todav铆a a O’Malley y llevaba mal cualquier contrariedad. Es curioso, que con todo lo que cuenta este O’Malley, bueno y malo, pone al lector de buen humor. Siempre dir茅 que para dar la Buena Noticia no hace falta ser un 帽o帽o.

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1O麓Malley, John W. S.J.: Historia de los papas (Desde Pedro hasta hoy), ed. Sal Terrae, Santander, 2011

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