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El secesionismo amenaza la recuperaci贸n

Clemente Polo. Catedr谩tico de Fundamentos del An谩lisis Econ贸mico Universidad Aut贸noma de Barcelona 27 septiembre 2017 Opini贸n

El hecho m谩s destacable de la Diada del s铆 a la desobediencia y a la divisi贸n es que fuera la menos masiva de las organizadas en los 煤ltimos a帽os, a pesar de contar con la participaci贸n estelar de Puigdemont, Junqueras y la mayor铆a de sus consejeros, y haberla anunciado como el preludio del 鈥榬efer茅ndum de autodeterminaci贸n鈥 del pr贸ximo 1 de octubre (1-O). Dentro de lo malo, constituye una buena noticia que la primera Diada promovida abiertamente por el gobierno de la Generalitat y los diputados de Junts pel S铆 (JxS) y CUP, declarados en rebeld铆a contra el Estado de Derecho desde que aprobaron la 鈥ley del refer茅ndum de autodeterminaci贸n鈥 en el Parlament el pasado 6 de septiembre, haya sido un relativo fracaso.

Menor apoyo

Las cifras de asistencia publicadas oscilan entre 225.000 y algo m谩s de un mill贸n, ambas muy inferiores a las estimaciones hechas por esas mismas fuentes en citas anteriores. La realidad constatable por todo el mundo a trav茅s de las im谩genes ofrecidas por televisi贸n es que la inmensa mayor铆a de los catalanes se marcharon de fin de semana o se quedaron en sus casas. Si la intenci贸n de los organizadores era mostrar a los dirigentes de la UE el clamor un谩nime de la sociedad catalana en pro de la independencia, se puede afirmar que fracasaron estrepitosamente en el intento. Pero aunque el proceso, cada vez m谩s radicalizado, se haya ido desinflando en los 煤ltimos meses, hay que reconocer la capacidad del movimiento nacional-secesionista para movilizar a sus bases una vez al a帽o.

Nadie puede sorprenderse de que la llamada a rebato de la Asamblea Nacional de Catalu帽a (ANC), Omnium Cultural y la Asociaci贸n de Municipios por la Independencia (AMI) consiguiera movilizar a una fracci贸n (360.000 inscritos y 1.800 autobuses fletados seg煤n la ANC) de los votantes de JxS (1,62 millones) y CUP (336.000) en las elecciones auton贸micas de 2015. Hay detr谩s una labor tenaz de propaganda y agitaci贸n en todos los rincones de Catalu帽a que cuenta con el apoyo, casi un谩nime, de los medios de comunicaci贸n p煤blicos y privados, que la Generalitat financia generosamente para influir y deformar la opini贸n p煤blica. A diferencia de la mayor铆a de asociaciones constitucionalistas que no tienen un duro, los tres tenores del orfe贸n secesionista nadan en la abundancia.

Riesgos del 1-O

Pasada la artificiosa celebraci贸n de la ca铆da de Barcelona en 1714, la cuesti贸n m谩s perentoria ahora es afrontar el reto del refer茅ndum de autodeterminaci贸n que el gobierno de la Generalitat planea celebrar el 1-O y cuya campa帽a est谩 en marcha. 712 alcaldes respondieron afirmativamente a la petici贸n de Puigdemont de ceder locales municipales para albergar las urnas, mientras, Trapero, mayor de los 鈥榤ossos鈥, ordenaba a petici贸n de la Fiscal铆a investigar los preparativos del refer茅ndum sin resultado pr谩ctico hasta ahora. Algunas agencias de calificaci贸n han advertido del riesgo que entra帽a la secesi贸n de Catalu帽a para la calificaci贸n de la deuda p煤blica, y varios bancos de inversi贸n han apuntado que podr铆a elevarse la prima de riesgo e incluso recomendado vender deuda espa帽ola. Aunque estamos muy lejos de la dram谩tica situaci贸n vivida en 2012, conviene recordar que pocas cosas espantan m谩s a los inversores que la inestabilidad pol铆tica y la inseguridad jur铆dica.

Al gobierno de la Generalitat parece importarle un bledo que se hunda un poco m谩s la calificaci贸n de su deuda 鈥揹esde hace a帽os no tiene acceso al mercado鈥 y se eleve la prima de riesgo de la deuda espa帽ola, creyendo err贸neamente que el Gobierno de Espa帽a se avendr谩 a negociar el refer茅ndum si empeora la situaci贸n. Craso error porque lo 煤nico que pueden lograr apostando al 鈥渃uanto peor para ellos, mejor para nosotros鈥 es que a todos nos vaya peor. Catalu帽a no va a alcanzar la independencia mediante un refer茅ndum pactado porque el gobierno de la Generalitat y los diputados secesionistas no cuentan con el apoyo mayoritario de los catalanes, ni con el aval de los partidos (PP, PSOE y Ciudadanos) que representan a la mayor铆a de espa帽oles, ni con el respaldo de ninguna instituci贸n internacional, como la ONU o la UE, dispuesta a dar p谩bulo a sus c铆nicas apelaciones al derecho de autodeterminaci贸n. Hasta el momento, Puigdemont y Romeva s贸lo han conseguido tras infinidad de costosos viajes promocionales concitar el apoyo de alg煤n diputado estonio y un desinformado premio Nobel de la Paz.

Firmeza democr谩tica

Espa帽a se juega en las pr贸ximas semanas la credibilidad pol铆tica, desde luego, pero tambi茅n la estabilidad econ贸mica. La estrategia de mano tendida seguida por el Gobierno hasta pocas semanas y la calculada ambig眉edad del PSOE-PSC sobre el encaje de Catalu帽a, lejos de tener efectos bals谩micos, nos ha llevado a una situaci贸n cada vez m谩s enconada. El Estado de Derecho tiene que afrontar esta situaci贸n sin complejos, con la misma determinaci贸n con que conden贸 a los militares amotinados en 1981, ilegaliz贸 (aunque tardara demasiado en hacerlo) al entorno pol铆tico de la banda terrorista ETA, y dio la puntilla al plan Ibarretxe. La inestabilidad pol铆tica ocasionada por el golpe de estado que patrocinan las secuestradas instituciones de autogobierno de Catalu帽a no desaparecer谩 de un plumazo, pero urge dar pasos decididos para desmantelar el entramado pol铆tico-asociativo que alimenta el proceso nacional-secesionista y amenaza ahora la recuperaci贸n econ贸mica.

Adem谩s de las acertadas medidas aprobadas en la Comisi贸n Delegada para Asuntos Econ贸micos para controlar los pagos de n贸minas y las facturas de proveedores de la Generalitat, el Gobierno tiene que exigir responsabilidades a interventores y a responsables de ordenar pagos en el sector p煤blico catal谩n y recuperar los recursos p煤blicos destinados a actos il铆citos, como al 9-N y el 1-O, o a financiar actividades del Departamento de relaciones exteriores, el consorcio Diplocat, el Consell Assesor per la Transici贸 Nacional, la ampliada Agencia Tributaria de Catalunya, la Agencia Catalana de Protecci贸n Social, etc., que invaden competencias del Estado. Hay que poner cerco a todo el entorno pol铆tico-asociativo (AMI, Consejo de Cargos Electos, etc.) que se alimenta de fondos de la Generalitat, y escudri帽ar al c茅ntimo las cuentas de Omnium, ANC, Cercle Catal脿 de Negocis, etc. En pocas palabras, el Estado tiene que impedir que los cargos de la Generalitat, los partidos secesionistas y sus grupos parlamentarios, las Diputaciones, los Ayuntamientos, etc., desv铆en recursos p煤blicos a asociaciones y actividades cuyos fines son contrarios al ordenamiento constitucional. 隆Lo menos que podemos exigir a quienes pretenden dar un golpe de estado es que corran con los gastos!

Es hora de que los responsables de las instituciones del Estado tomen la iniciativa y expliquen a los espa帽oles y a la comunidad internacional que no van a tolerar el chantaje de pol铆ticos desleales que no respetan siquiera el ordenamiento jur铆dico del que emana su propia legitimidad, y se jactan de incumplir las sentencias de los Tribunales. El presidente del Gobierno tiene que comparecer ante los espa帽oles, como hizo anoche, para aclarar que las 鈥榣eyes鈥 aprobadas en el Parlament el 6 y 7 de septiembre instauran el estado de excepci贸n en Catalu帽a mientras que las medidas adoptadas por el Gobierno s贸lo pretenden restablecer la normalidad democr谩tica. Los miles de carteles y cartas aprehendidos en imprentas y empresas de mensajer铆a y el resto de material incautado en los registros realizados en organismos dependientes de la Generalitat para impedir el refer茅ndum ponen de manifiesto la imposibilidad de dialogar con los golpistas Puigdemont y Junqueras. Esperemos verlos pronto sentados ante los Tribunales cuya autoridad dicen no reconocer. Con la democracia no se juega.

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