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Clave: crisis de identidad del centro derecha

Daniel Celayeta 12 marzo 2017 Claves, Noticias
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Existe gran desconcierto entre los nuestros, muchos est√°n perplejos porque no se explican lo que esta ocurriendo. Vemos como muchos pol√≠ticos hablan rar@ con el femenino / masculino; aparecen casos que antes ten√≠amos como no normales que ahora nos dicen que son normales; las faltas de respeto a las creencias cristianas son corrientes; distintas minor√≠as se comportan agresivamente para imponer su visi√≥n de las cosas y que se les reconozcan m√°s derechos; los pol√≠ticos de centro derecha no siempre responden a nuestras expectativas pues son muy tibios a la hora de enfrentarse a lo ‚Äúpol√≠ticamente correcto‚ÄĚ, parece que les preocupa m√°s protegerse de las cr√≠ticas de la extrema izquierda (el 22% de los votantes) que de lo que piensan sus votantes. Hoy la apreciaci√≥n de los pol√≠ticos profesionales es baja, no son tan apreciados como en el pasado, hay distanciamiento.

El sapere aude, el ‚Äúatr√©vete a pensar‚ÄĚ de la Ilustraci√≥n posibilit√≥ la autonom√≠a de los valores cristianos con respecto de la fe de cada cual. Esto tuvo unos efectos muy positivos para el desarrollo de la Europa moderna. La cosa funcion√≥ bien mientras la realidad popular e institucional estaba fuertemente impregnada por los valores del cristianismo. Con el paso del tiempo y a partir de la quiebra de Mayo del 68 el proceso de secularizaci√≥n se acelero y termin√≥ afectando de lleno a la cultura europea. Hoy las cosas han cambiado tanto porque no es posible la pervivencia de los valores cristianos, separados del reconocimiento de Cristo.

Hoy nuestra sociedad est√° dominada por el agnosticismo y el relativismo multicultural. Aunque la Constituci√≥n del 78 reconoce la ‚Äúno confesionalidad‚ÄĚ del Estado, en la pr√°ctica el laicismo m√°s radical est√° consiguiendo desdibujar los √ļltimos residuos de la √©tica cristiana en favor de un modelo de vida distinto. En los a√Īos de prosperidad econ√≥mica se entend√≠a que una vida digna estaba sostenida por unos par√°metros de sanidad, de juventud, de √©xito y de riqueza. Con la crisis las cosas cambiaron y hoy es seguro que nuestros hijos viven ya ‚Äúpeor‚ÄĚ que sus padres. El sistema est√° dejando fuera a los llamados ‚Äúdescartados‚ÄĚ, a todos los d√©biles que no se han constituido en una minor√≠a, sobreprotegida por la discriminaci√≥n positiva.

El pasado crecimiento económico fue tan prolongado que terminamos creando un Estado demasiado grande y caro, que actuaba como colchón protector también para los más débiles. Hoy con la globalización de la tecnología y del trabajo su viabilidad no está asegurada. Nuestro modelo democrático está desdibujado y cuestionado, hemos interiorizado el principio del placer sin otros referentes morales. Hay muchas personas sin una esperanza inmediata, muy indefensas ante las tragedias y dramas de la vida. Es como si la capacidad de soportar el mal y el dolor hubieran desaparecido, por ello se utilizan tantos psicólogos en las tragedias y muy pocos curas, como muestra de laicidad. Cierto que vivimos en un mundo neopagano, donde necesitamos encontrarnos con el otro que piensa distinto. El Estado del Bienestar ya no es ninguna tierra prometida, es un escenario débil con dificultades ante el primer soplo de viento fuerte.

Recordemos que ‚ÄúIdentidad‚ÄĚ significa autoconciencia de lo que uno ha encontrado. Para los que somos cristianos todo deriva de la experiencia de la ‚Äúgracia‚ÄĚ, de algo que ha sucedido y que no depende de nosotros, no es m√©rito nuestro. De otro modo, la ‚Äúidentidad‚ÄĚ se convierte en una construcci√≥n ideol√≥gica que termina en la dial√©ctica amigo-enemigo. La palabra ‚Äúcristiano‚ÄĚ significa ser-de-Cristo, pertenecerle a √Čl. Esta pertenencia no cierra nada sino que nos empuja a estar abiertos al mundo, a las heridas del mundo, a su sed de felicidad, de bien, de verdad. No somos marcianos estamos en las fronteras, en los arrabales, en todas partes.

Pero como dice Juaristi, el centro derecha pol√≠tico no para de tropezar en las trampas ret√≥ricas de la izquierda. Verdaderamente no espabilamos, no nos enteramos que vivimos en un continente y en un pa√≠s donde se persigue ‚Äúdemocr√°ticamente‚ÄĚ el uso de la raz√≥n, el anticristianismo es una fobia mucho m√°s extendida hoy que el antisemitismo en los a√Īos treinta. Participan de esta fobia tanto personas an√≥nimas, c√≥mo figuras del espect√°culo, del deporte, jueces, fiscales, pol√≠ticos de izquierda, de derecha y de centro. Todos tan progresistas porque cuando atacan a todo lo cat√≥lico siempre se amparan en la ‚Äúlibertad de expresi√≥n‚ÄĚ y saben que los cat√≥licos no tomaremos represalias. Pero son unos cagados frente al Islam al que no critican, como tambi√©n callan las feministas.

Nuestros pol√≠ticos no dan una suficiente batalla pol√≠tica e intelectual, ya que no est√°n preparados para argumentar frente a tanto resentimiento socializado, ante tanto argumento retorcido, ante la emotividad de un nihilismo sentimental que incluso ahora instrumentaliza a los ni√Īos. Vemos que en los partidos de centro derecha europeos se impone el relativismo desde una perspectiva cultural. Tanto ha avanzado el relativismo, que muchos votantes perciben una situaci√≥n de rara orfandad. Pr√°cticamente todo el centro derecha europeo se encuentran sin norte, han renunciado a su pasado social cristiano, siempre miran a corto plazo. Intentan minimizar los ‚Äúposibles da√Īos‚ÄĚ mirando a la izquierda y se olvidan de los suyos. No deber√≠an perder la oportunidad de salir en defensa de la verdad, que a la larga siempre da buenos frutos.

Hoy los enfrentamientos entre el Nuevo Orden Mundial y los llamados extremismos o populismos reactivos marcan el campo político. Se están viviendo cambios importantes en EEUU y Reino Unido, ahora vendrán las decisivas elecciones en Holanda, Francia y Alemania. El escenario apunta a cambios y enfrentamientos importantes entre las grandes potencias. Todos debemos modificar nuestra manera de estar en la sociedad, siendo más activos en nuestros entornos cercanos, más descarados en la manera de expresar lo que pensamos, menos cobardes, para que a continuación podamos exigir a nuestros políticos que cambien de comportamiento y defiendan las ideas que nos sustentan a sus votantes. Debemos espabilar ¡no seamos flojitos, ni atontados! Pongámonos en pie.

 

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Comentarios (4)
  1. Ignatius says:

    Lo que el autor llama “nuestros pol√≠ticos”, engloba si se entiende el sentido literal, a todos los pol√≠ticos del estado de partidos.

    Ya que el estado es el que paga a los partidos, los pagamos todos los contribuyentes. Da igual la ideolog√≠a que uno tenga, sus impuestos financian la opuesta. As√≠ que, desde el punto de vista financiero, todos los que subsisten en el estado podr√≠an ser “nuestros pol√≠ticos”.

    Del contexto se deduce que “nuestros pol√≠ticos” se refer√≠a a los pol√≠ticos que presumiblemente representan a las personas de cierta ideolog√≠a.

    Sin embargo en la partidocracia, con elecciones por listas de partido, nadie est√° representado en el Parlamento. Sea de centro derecha o de izquierda radical.
    Los parlamentarios representan a quien les pone en la lista, es decir a los dirigentes de la facción estatal (o partidos de estado) correspondiente.

    Desde el punto de vista pol√≠tico no existe nada que podamos llamar “nuestros pol√≠ticos”.

    Bien puntuado. ¬ŅTe gusta? Thumb up 12 Thumb down 1

  2. Patricia says:

    Y Cristina Cifuentes se ha erigido en el nuevo Diocleciano, encabezando la persecuci√≥n del PP contra los cat√≥licos apoyada por los militantes y la Levy,Maroto, Salom y otros altos cargos peperos. En el fondo es coherente con los homenajes que el PP ofrece al genocida Carrillo; este pionero depur√≥ m√°s la persecuci√≥n anticrisitiana, como demuestra la cruz que se ve desde el aeropuerto de Barajas. Igual Cifuentes la sustituye por una estatua de Diocleciano,por que esas fosas de Paracuellos son una provocaci√≥n y ese elemento cristiano encima de aquellos miles de “fascitas” asesinados, ni digamos. Aunque fueran de diferentes ideolog√≠as y e edades entre los 12 y los 90 a√Īos,esas mujeres, ni los y hombres cat√≥licos eran uno fascistas,que as√≠ lo dictaminaron desde Izquierda Republicana a los estalinistas,pasando por el PSOE, Aza√Īa o el PNV y el PP lo reafirma.

    Debate acalorado. Y t√ļ, ¬Ņqu√© opinas? Thumb up 6 Thumb down 3

  3. Alambique says:

    El galimatías de palabrejas en inglés que ilustra el artículo es un síntoma de debilidad identitaria. La Ilustración opuso la razón contra la fe.

    ¬ŅTe gusta? Thumb up 2 Thumb down 2

  4. castiiloOlite says:

    Espa√Īa desde hace al menos una d√©cada es un Estado marxista, con el benepl√°cito de La Masoner√≠a.

    Derechas e izquierdas es otro invento del Liberalismo, para dividir todavía más a las personas, encasillarlos y tenerlos controlados.

    Y, cuando eso ocurre, el sentido com√ļn apela al patriotismo, en √©ste caso espa√Īol. Se ha cedido mucho desde 1978, demasiado, y ahora tenemos la cosecha.

    ¬ŅTe gusta? Thumb up 2 Thumb down 0

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