3 julio 2012

¿Quién tiene toda la culpa de la crisis?

Tres burbujas y vasos comunicantes. Esta vez, toda la culpa no es de Zapatero

Cuando no se comprenden las causas económicas de una crisis, se suele intentar interpretar la crisis en términos morales. La respuesta entonces a quién es el culpable de la crisis exige que el responsable sea necesariamente alguna especie de malvado. En otra época, de forma similar, parece ser que los primitivos atribuían los terremotos o las inundaciones a algún tipo de dios malvado, más o menos en virtud del mismo tipo de mecanismo. Desde un punto de vista simplista, por consiguiente, resulta sencillo explicar la crisis en términos morales en vez de en términos económicos. La crisis ha sucedido a causa de la burbuja inmobiliaria y la culpa de la burbuja inmobiliaria es culpa de los malvados especuladores. No intenten sacar a la mayor parte de la gente de este planteamiento intelectualmente sencillo y moralmente satisfactorio. No obstante, el mundo real puede ser algo más complejo.

No existe una burbuja inmobiliaria… solamente

De entrada habría que explicar que no existe solamente una burbuja inmobiliaria. En realidad, podríamos hablar al menos de tres burbujas: la bursátil, la inmobiliaria y la burbuja de crédito. Todas ellas se encuentran relacionadas. La explicación resulta sencilla. Si las empresas que cotizan en bolsa ofrecen dividendos del 10% (por ejemplo), nadie invertiría en deuda (como los bonos del estado) si sólo ofreciera el 5% o viceversa. O nadie invertiría en vivienda si esperara obtener una rentabilidad mayor invirtiendo en deuda o en bolsa. Si alguien puede colocar deuda al 1% y comprar acciones con un dividendo del 10%, la inversión automáticamente se dirigiría hacia la bolsa por lo que los precios de las acciones tenderían a multiplicarse por 10 hasta que se igualaran la rentabilidad de la deuda y de las acciones. Cuando el crédito es barato pasa lo mismo con los pisos o con cualquier inversión, incluyendo hasta las materias primas. Existe una clara relación entre bajar los tipos de interés del crédito y aumentar el precio de todos los activos de la economía. Es en este sentido que no se puede hablar sólo de una burbuja inmobiliaria. También ha habido una burbuja bursátil y ambas han venido precedidas por una burbuja del crédito, provocado por unos tipos de interés demasiado bajos durante un período demasiado largo.

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La causa de la causa

Si nos preguntamos por la causa de la crisis, la respuesta popular nos lleva a la burbuja inmobiliaria, ¿ero cuál es la causa de la burbuja inmobiliaria y el resto de burbujas? Retrocediendo en la cadena causal, podemos llegar hasta el elemento más básico de nuestra economía supuestamente capitalista. Es decir, al precio del dinero, el elemento fundamental de la economía. Pero hete aquí que el precio del dinero no lo determinan los mercados sino los bancos centrales los cuales, a su vez, se encuentran dirigidos por unos señores nombrados por los políticos. En el caso de España además, desde su entrada en el euro, los tipos de interés nos vienen impuestos desde el Banco Central Europeo. Si nos remontamos a los años 2001 y siguientes, nos encontramos con una economía española creciente y recalentada frente a una economía alemana fría y estancada. Dos pacientes con sintomatologías opuestas y necesitados de tratamientos totalmente diferentes. Naturalmente el Banco Central Europeo se encontró entonces con el dilema de recetar un tratamiento de choque para calentar la economía alemana (tipos de interés muy bajos) o para enfriar la economía española (tipos de interés altos). En semejante tesitura, el BCE optó por atender al paciente más alto y más rubio abandonando a su suerte al paciente moreno y bajito que desarrolló una descontrolada burbuja de crédito (el Euríbor llegó a colocarse por debajo de la inflación) que a su vez generó la burbuja del ladrillo. Sirva como prueba del desapasionamiento de este análisis que el último culpable de todas nuestras desgracias actuales ni siquiera es Zapatero, sino el Banco Central Europeo.  Eso sí: en el origen de la crisis, en la causa de la causa, en vez del libre mercado siempre aparecen los políticos. Uno de los aspectos más preocupantes de la crisis actual es precisamente que incluso ahora seguimos mirando a los bancos centrales como rescatadores, cuando han sido más bien los artífices del naufragio. No combatamos las causas reales del problema y volveremos a tenerlo de nuevo.

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Comentarios (11)

 

  1. elena gomez dice:

    Zapatero negaba la crisis y su ineptitud agravo sus consecuencias para nuestro pais, luego no dio la cara en la derrota politica por culpa de su gestion en las pasadas elecciones y, ahora tenemos que padecer a Rajoy que ha mentido al pueblo para acceder al poder para luego hacer lo que le plazca que es quebrar la estructura publica para luego privatizarla a precio de regalo para sus amigos.

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