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La Estrella de Belén

Pedro J. Piqueras Ib√°√Īez 29 Diciembre 2010 Cartas al director / Agenda


El d√≠a 28 hemos celebrado la fiesta de los Santos Inocentes, aquellos ni√Īos que el cruel Herodes mand√≥ degollar, ‚Äúa todos los ni√Īos de dos a√Īos para abajo dec√≠a el edicto‚ÄĚ. Seg√ļn cuenta San Mateo, (Mt. 2, 1-16) que unos sabios, supuestos astr√≥nomos, hab√≠an visto una brillar estrella en el Oriente que les hab√≠a conducido hacia Bel√©n, porque all√≠ nacer√≠a el Rey de los Jud√≠os. La hab√≠an perdido justo cerca de ese pueblo y no sab√≠an c√≥mo llegar, razonablemente se dirigieron a quien les pod√≠a informar, fueron a preguntar al rey por si √©l sab√≠a algo sobre el nacimiento del Ni√Īo que les indicaba la estrella. Herodes despu√©s de o√≠rles atentamente, consulto a los sabios y consejeros de reino, ¬Ņalguien sab√≠a d√≥nde y c√≥mo nacer√≠a ese Ni√Īo-Rey? Una vez informado, indico a los Magos el camino hacia Bel√©n, expres√°ndoles que volvieran a notificarle para ir √©l tambi√©n a adorarlo. La verdad era otra, por miedo a que le quitara su reino, ‚Äúla poltrona‚ÄĚ, quer√≠a matarlo y as√≠ perpetuarse en el poder. A los Sabios les fueron revelados en un sue√Īo los prop√≥sitos de Herodes. Estos marcharon por otro camino distinto. Herodes al verse enga√Īado por los Magos y por el miedo a perder aquello que tenia, cometi√≥ la crueldad que ya conocemos.

Pues bien, aqu√≠ en Espa√Īa tenemos muchos herodes (consejeros y consejeras, m√©dicos abortistas, legisladores, etc.) que quieren hacer negocio del ser humano antes de que nazcan, a algunos de los ni√Īos, como Herodes, los deg√ľellan, a otros los matan el seno de su madre, a otros, los m√°s, los sacan miembro a miembro ‚Äďdespedazados-, a otros los tiran al cubo de basura, finalmente, los que no cuentan en las estad√≠sticas, algunos no llegaran ha formarse por culpa de la p√≠ldora abortiva. Estos herodes (hombres, mujeres y muchas de las que abortan), son los que luego vemos que acarician a los hijos de aquellas madres valientes, mostrando que ellas no tuvieron narices ni valent√≠a para seguir con su embarazo y decidieron abortar para quit√°rselo, tal vez por miedo a perder, como Herodes su reino. Su reino puede ser su libertad, su comodidad, el deseo de placer sin compromiso, etc. Son aquellas muchas mujeres que vemos tristes, amargadas, pensativas, alguna hasta llorando por el hijo que le arrancaron de sus entra√Īas. ¬°Pena! ¬ŅNo les parece? No sabemos como sigui√≥ la vida de Herodes, pero si que fue corta.


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