18 febrero 2009

Malditos columnistas

Jerónimo Erro

Que tanta columnata no sustenta nada excepto nuestro propio pedestal. A fuerza de opinar de todo, de criticarlo todo, de lanzar a diestro y siniestro alguna que otra caricia literaria contamos con una compañía de lectores que suben contentos o curiosos a nuestro autobús periodístico y que bajan del mismo airados o hasta heridos. O que no bajan, morbosos.
No somos Sansón derribando columnas, ni el santo Simeón encima de ellas. Somos palabras y palabras. No tenemos otra sangre que derramar. Y sin embargo nos creemos un Hércules al soñar que alguien, algún día, hará cosas grandes tras leer alguna pobre idea que pusimos en su camino. O al menos que alguien, de vez en cuando, exclamará al leernos: "¡Eso es lo que yo siempre he pensado!".
Mientras sigamos escribiendo, independientemente de cómo le vaya a nuestro ego, de que acertemos o erremos en las previsiones, de que consigamos despertar buenos sentimientos, nuestra ilusión cotidiana será poner en circulación esas cosas tan sutiles que son las ideas. Esa es nuestra virtud y ese nuestro pecado. Porque como es bien sabido -dejando a un lado los prejuicios relativistas- hay ideas que merecen palos.

Jerónimo Erro

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin valorar todavía)
Loading ... Loading ...

El contestador de NC


Déjanos tu mensaje en el 617 308 919
llamanos por telefono

Cursos de Navarra Confidencial

Síguenos en Twitter

El rincón de Verónica en Youtube

Navarra Confidencial en Youtube

Síguenos en Facebook

Identifícate

Registrarse | ¿Has perdido tu contraseña?

Publicidad

criticamos

Videoblog