23 abril 2008
En un pasmoso rapto orientalista, Ibarreche comparó ayer la situación de Tibet respecto a China con la de la CAV respecto al resto de España. Yendo aún un paso más lejos, declaró que “al igual que el Dalai Lama dice que respeta profundamente a China, yo también respeto profundamente a España”. Olvidó mencionar el lehendakari, al comparar la situación del Tíbet con la de la CAV, que él en su comunidad viaja en un lujoso coche oficial con escolta motorizada, ante el que se bailan aurreskus cuando llega a un sitio. Pero no es que no haya en la CAV personas cuya situación no pueda compararse a la de quienes son perseguidas en el Tíbet. Paradójicamente, a esas personas no las representa ibarreche; en realidad, esas personas son las que no piensan como Ibarreche.
Ibarreche respeta a China y España.
Ibarreche, tras reunirse con el presidente de la Fundación Casa del Tibet de barcelona, se compara con el Dalai Lama y a China con España. El lehendakari mostró asimismo su estupefacción ante el hecho de que “pueblos tan grandes tengan tanto miedo a pueblos pequeños”. El tibetano, quizá algo picado por la observación, matizó a Ibarreche que Tíbet “no está en lucha por la independencia” y que “no es pequeño, es cuatro veces España”.
En un pasmoso rapto orientalista, Ibarreche comparó ayer la situación de Tibet respecto a China con la de la CAV respecto al resto de España. Yendo aún un paso más lejos, declaró que “al igual que el Dalai Lama dice que respeta profundamente a China, yo también respeto profundamente a España”. Olvidó mencionar el lehendakari, al comparar la situación del Tíbet con la de la CAV, que él en su comunidad viaja en un lujoso coche oficial con escolta motorizada, ante el que se bailan aurreskus cuando llega a un sitio. Pero no es que no haya en la CAV personas cuya situación no pueda compararse a la de quienes son perseguidas en el Tíbet. Paradójicamente, a esas personas no las representa ibarreche; en realidad, esas personas son las que no piensan como Ibarreche.

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