Uxue Barkos se mostró satisfecha del “tono” del texto de condena aprobado, que calificó como “diferente” del habitualmente utilizado por UPN. En realidad, es más bien el tono de los defensores del proceso-trampa el que cambia en función de las negociaciones o los atentados de ETA. La alcaldesa fallida de Pamplona, no obstante, echó un capote a ANV declarando su esperanza de que la no condena de ANV no sea “una herramienta para aplicar la Ley de Partidos”. Como es bien sabido, el nacionalismo vasco apoya la presencia de ETA en las instituciones al mismo tiempo que asesina a quien le estorba en esas instituciones, ello al margen de que se pueda demostrar o no que ANV sea Batasuna o que Batasuna sea ETA. Bien es cierto que el nacionalismo vasco no se caracteriza por estorbar a ETA en las instituciones y que por tanto tampoco se caracteriza por estar en su punto de mira. El alegato de doña Uxue en contra de la aplicación de la Ley de Partidos a ANV es buena muestra de ello.