FRSN versus PSN.
De nada sirven las protestas de Chivite apelando a la unidad y proclamando su insuperable disposición, aunque frustrada, a pactar con Zabaleta. El grupo de Lizarbe, ahora Foro para el Relanzamiento de Socialismo Navarro (FRSN), culpa en un comunicado a la ejecutiva navarra tanto del “mal resultado electoral” como del “fracaso de la negociación para la conformación de un gobierno de progreso”. La solución propuesta es una nueva dirección política, evidentemente compuesta por miembros del FRSN. Los partidarios del FRSN, sin embargo, más allá de las palabras no han hecho realmente nada distinto de lo actuado por sus compañeros del PSN, junto a los que votaron hombro con hombro para posibilitar la presidencia de Miguel Sanz.
A pesar de sus muchos manifiestos, lo cierto es que al FRSN de Lizarbe parece írsele la fuerza por la boca. Si se trataba de expresar su contrariedad por las órdenes de Ferraz contrarias al pacto con Nafarroa Bai, eso ya lo ha hecho la actual ejecutiva del PSN. Al menos Puras presentó la dimisión. Lo cierto es que los miembros del FRSN, empezando por Lizarbe, votaron en blanco disciplinadamente para hacer presidente a Sanz. No se entiende por tanto cuál es su reproche cuando su comportamiento ha sido el mismo que el de la ejecutiva.
Las aspiraciones del FRSN tampoco apuntan a una rebelión frente a Ferraz. Todo lo contrario: a pesar de que ha sido Zapatero quien ha bloqueado el pacto, afirman que echar la culpa de lo ocurrido a la dirección federal “no es de recibo” y que la culpa es de Chivite. El evidente mensaje al PSOE es que el conflicto no va con Zapatero y que nadie más leal al Ferraz que ellos. De lo que se trata, dicen, es de “iniciar un periodo de autocrítica y reflexión, de debate interno”. Eso sí, dice el manifiesto que todo ese período debe concluir “sobre todo” con la “evaluación de las pertinentes responsabilidades” de la actual directiva. Tiene que producirse un cambio en la cúpula del partido que surja desde “el consenso interno”, para recuperar la “credibilidad política ante los afiliados y la sociedad navarra”.
Queda pues bastante claro, por propia declaración, que a lo único a lo que aspira el FRSN de Lizarbe es a suceder en sus cargos a los actuales mandatarios del PSN. Una reconquista, por otra parte, a la que ya aspiraban muchos años antes de la ruptura de las negociaciones con Nabai. El mal resultado electoral del que habla el comunicado, además, es algo mejor que el obtenido en su día por Lizarbe.

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