Hasta hace dos días, el gobierno de Navarra no sabía nada de las reuniones con ETA.
La “información privilegiada”de Sanz no llegaba hasta el oscuro rincón en el que ETA sigue negociando con el gobierno. El gobierno foral se habría visto sorprendido hace un par de días con la información sobre las reuniones que se siguen produciendo con los terroristas. De hecho, Sanz podría convertirse en la víctima política de las negociaciones si éstas prosperaran.
Las reuniones en Estíbaliz, habrían contado con la presencia de “Txeroki” y la mediación del obispo Uriarte, que en este asunto actuaría a título personal y no como representante de la Iglesia.
La reciente campaña de Interior, exhibiendo carteles con las fotos de los etarras más buscados, podría ser al parecer una forma de quemar a un sector de ETA aún más radical que el del propio “Txeroki”, al que se estaría obligando a quedarse “en la nevera” mediante la revelación de su imagen e identidades.

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